Administración
Grimmwelt University
Ambientación
Hace siglos que nuestro mundo ha dejado de creer en la magia. Sustituida por la ciencia y la tecnología, los humanos han perdido la fe en los cuentos de hadas, y los finales felices son algo que ahora solo parece existir en libros y películas.

Pero hay otros mundos separados del nuestro por un fino velo que ha sido atravesado por una oscura maldición, trayendo a un recóndito castillo entre las montañas de Alemania a un gran número de personajes pertenecientes a esos mundos de cuentos de hadas.

En un lugar conocido como el Bosque Encantado, un mundo que alberga reinos de las grandes historias de los cuentos, como Blancanieves, Cenicienta, o Caperucita Roja, el Ser Oscuro, Rumpelstiltskin, ha convencido a la Reina Malvada de que los villanos no tienen finales felices en una tierra donde la magia buena siempre triunfa, y deseando obtener el suyo, la Reina Regina ha reunido a las brujas más malvadas y poderosas de los reinos, a fin de llevar a cabo ese poderoso hechizo.

Pero el mal inevitablemente atrae a las fuerzas del bien, que intentan evitarlo. A oídos del Hada Azul llegaron las intenciones de la Reina Malvada, y tras pedir ayuda a la Reina Blanca de Wonderland, convencieron a Maléfica, Reina de las Ciénagas, para dejar de lado su rencor hacia los humanos y proteger el Bosque Encantado.

Por desgracia, ni la ayuda de aquella que fue el Hada más poderosa de todas ha podido evitar los oscuros planes de Rumpelstiltskin, y el choque de la magia negra con la magia buena que intentaba evitarlo ha provocado una ola de poder tan grande capaz de atravesar no solo el espacio, sino el tiempo y las dimensiones, afectando no solo a los habitantes de aquel mundo, sino a muchos otros, e incluso a un futuro que ahora se antoja incierto.

Ahora, todos esos seres de cuento de hadas han quedado reducidos a meros humanos en nuestro mundo, encerrados en los terrenos de un enorme castillo entre las montañas, conectado con un pequeño pueblo que hace de entrada, pero manteniéndolo separado en cierta manera, con un poderoso hechizo que impide a la mayoría entrar o salir.

Pero las cosas no han salido como todos esperaban. Rumpelstiltskin puede ser ahora el dueño de todas esas tierras, pero no es capaz de abandonarlas, y el "final feliz" de la Reina Malvada ha quedado eclipsado al ver que, en lugar de estar al mando como Directora de la universidad, hay otra persona en su lugar, Maléfica. La magia de las hadas logro en el último momento modificar en parte el hechizo, y aunque la mayoría de los héroes han perdido sus finales felices, gracias a ellas mantienen su libre albedrío, teniendo la oportunidad de reencontrarse y recuperarlo.

En un mundo sin magia, donde todos creen ser personas normales, solo unos pocos recuerdan de dónde vienen, quiénes son, y la necesidad de traer de vuelta la magia a este lugar donde todos parecen haberla olvidado.

Dependerá de cada uno escoger su nuevo camino, tener el valor para recuperar la felicidad que han perdido, o comenzar de cero, mientras se pone aprueba si aún queda algo de magia que despertar en este mundo, y si los cuentos de hadas pueden formar parte de la realidad.
Últimos temas
» Little Problem
Hoy a las 1:57 am por killian Jones

» It's raining blondes (Meredith Valeska)
Ayer a las 10:52 pm por Christian Collingwood

» Mejores momentos del CB
Ayer a las 10:42 pm por Kilian Rockwell

» Bloqueado con código de honor
Ayer a las 10:18 pm por Regina Mills

» Kiss, Date, Fuck, Pass o Kick
Ayer a las 9:33 pm por Robert Hargrave

» Antiguos cachivaches [libre]
Ayer a las 1:18 am por Whitney Davis

» Confesionario
Miér Dic 12, 2018 9:21 pm por Regina Mills

» Miente sobre el de arriba
Miér Dic 12, 2018 5:19 pm por Kilian Rockwell

» Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)
Miér Dic 12, 2018 6:20 am por Anya Walters

Sabias que...
Awards
User del Mes
Nombre apellido
Mejor PJ Masculino
Nombre apellido
Mejor PJ Femenino
Nombre apellido
Mejor Rol
Nombre apellido
Novedades
01.10
Apertura Oficial del Foro
+AQUI

01.10
Cabeceras Aleatorias.
Obtén la tuya +AQUI

01.10
Pide tus Sabias que...
+AQUI

Créditos
La base de este Skin está hecho por Hardrock de The Captain Knows Best, con las modificaciones de color y tamaño realizadas por nuestro Staff.Las imágenes han sido tomadas de Google principalmente, y pertenecen a sus respectivos autores, a excepción de las ediciones realizadas por nuestro staff y modificadas para nuestra temática. Todas las historias y contenido escrito del foro, salvo los roles y pertenencias de cada uno de nuestros usuarios, pertenecen al foro y a nuestro Staff, tales como normativa, ambientación, historias de los reinos y resúmenes de canon, con sus respectivos nexos para unirlos en una trama general. Finalmente, las tabillas HTML corresponden a sus respectivos autores, con los créditos incluidos, salvo las realizadas por este staff en exclusiva para el uso del foro.
Afiliados Élite
Hermanos
Directorio
No se aceptan normales
© HARDROCK

Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)

Mensaje por Melisa Kasdovassilis el Mar Nov 20, 2018 4:56 pm

Desde que había llegado a la universidad mi vida podía resumirse en trabajo, alcohol y dormir. El único instante en el que hacía algo diferente o que se salía de la rutina de clases era cuando hacía campana y me iba al pueblo de al lado a beber o buscar compañía masculina. Pero la verdad es que de lo primero no había mucha variedad y de lo segundo me estaba cansando, era prácticamente imposible conseguir que alguien que no fuera un baboso me invitase a una copa.
Así que para no perder la costumbre, y porque había decidido comenzar el fin de semana con buen pie, decidí saltarme las clases del viernes y pasar directamente a mi plan nocturno. Durante los últimos días no había parado de escuchar cuchicheos de la feria que se iba a montar en la explanada de detrás del cementerio. Y aunque en un principio no me sentía especialmente atraída, la perspectiva de quedarme un fin de semana entero en mi habitación o en el bar me parecía lo suficientemente mala como para que, de repente, la idea de dejarme caer por la feria se presentase como lo más maravilloso del mundo. Así que después de enfundarme unos tacones, ponerme un jersey blanco, coger mi gorro de lana y un chaleco horrendo pero abrigado salí de mi habitación.

Cuando llegué a la estación de autobuses y vi la cantidad de gente que había esperando me decidí a caminar hasta el pueblo. Si había algo que no soportaba era estar apretada en medio de un montón de gente y hormonas que parecían dispararse en espacios cerrados y sin posibilidad de escape.
Aunque tardé una media hora en llegar a la villa y otros diez minutos hasta encontrar el cementerio, seguía pensando que había tomado la decisión correcta, no me apetecía nada que algún gracioso se acercase más de la cuenta. Tenía la nariz roja por el frío y las manos congeladas cuando, por fin, llegué. Pero en cuanto vi que en la feria había puestos de bebidas calientes y cerveza olvidé que estaba tiritando y me pedí una jarra bien fría y una manzana de caramelo. Me traía sin cuidado la cara de extrañeza con la que me miró el dueño, tenía hambre y no soportaba el chocolate caliente.

Después de sentarme en un banco a beber mi cerveza comencé a inspeccionar la feria. No me sorprendió reconocer algunas caras entre la multitud, había bastante gente que había decidido, como yo, que lo mejor era inaugurar el fin de semana con antelación.

-Oh, vamos Sam-dijo una chica menuda y morena-. No ha sido para tanto.

-Déjame Liz.-dijo el chico de pelo castaño y largo que iba a su lado-. No quiero volver a entrar.

-¿Tienes miedo de una casa encantada?-dijo ella socarronamente- Pero si apenas hemos llegado al piso del payaso…

-Precisamente, no había nada más que llamase mi interés-dijo él evitando mirarla.

-¿Y no será que tienes miedo?

No llegué a escuchar lo que el tal Sam le contestó a la chica, pero había escuchado suficiente como para decidir cuál sería mi primer paso. Cuando acabé mi cerveza dejé la jarra en la mesa, me levanté y comencé a caminar buscando esa casa encantada con la única compañía de mi manzana de caramelo.
Desde pequeña tenía una relación de amor-odio con las películas de terror y los monstruos en general. Por una parte los odiaba porque después no me dejaban dormir, pero por otra, morirme de miedo era la única manera de que Christian me hiciera caso y diera muestras de alguna clase de amor paternal.

Pasé por delante de puestos, de la montaña rusa y de otras atracciones como el látigo o la jaula, a la que nunca pensaba subirme. Di dos vueltas completas antes de encontrar un letrero que indicaba el sendero a seguir para llegar a la dichosa casa encantada.
El camino estaba oscuro y los faroles que habían puesto para que nadie se perdiera no alumbraban demasiado. El suelo estaba lleno de barro y alguien había colocado altavoces en los árboles que simulaban sonidos espectrales y gritos falsos. No pude evitar pensar que parecía que había aterrizado en el escenario de una película de serie B y que en cualquier momento un fantasma cutre o un loco con una motosierra saldrían a darme la bienvenida.

Al llegar a la casa vi un cartel que informaba de los diferentes lugares de interés, y aunque el sótano del infierno y el salón de baile espectral tenían tan buena pinta como una pelea entre comadrejas, decidí pasar directamente al laberinto del jardín.
Cuando llegué al arco oscuro y rodeado de espinas que hacía de entrada me quedé asombrada. El laberinto era bastante alto y, si miraba a derecha e izquierda, no veía más que niebla y setos largos y anchos. No había flores decorando los muros, y una vez entré había tanta bruma que apenas podía ver más allá de dos metros.
Cuando llevaba unos quince minutos caminando comencé a impacientarme, había visto a varias brujas de narices postizas, a un espantapájaros que había conseguido darme un buen susto y a un Freddy Krueger demasiado gordo como para dar miedo. Y aún así no había conseguido llegar al centro del laberinto, no paraba de darme la sensación de que ya había pasado varias veces por el mismo lugar y de que alguien en algún lugar se estaba riendo a mi costa.

Y entonces, cuando menos lo esperaba, doblé una esquina y vi algo que me heló la sangre. En el suelo había tirada una chica rubia y muy blanca disfrazada y cubierta de plasma falso con un cuchillo de goma en la mano. Era obvio que formaba parte de los actores que habían decidido alargar Halloween un mes. Pero lo peor de todo es que había un extraño de pie ante ella, llevaba una máscara que le tapaba la cara y un grueso abrigo verde oscuro lleno de tajos y alfileres.
Tenía el horrible presentimiento de que aquello no formaba parte del sketch de aquella chica. Y cuando el extraño número dos levantó un enorme hacha y ella corrió hacia mí con los ojos llenos de terror y lágrimas confirmé mis sospechas.

-¡CORRE!-dije cogiéndola de la mano y doblando la primera esquina que encontré.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 65
Localización : ¿Ya ti qué te importa?
Para más información
Ver perfil de usuario
Estudiante de Historia Antigua

Volver arriba Ir abajo

Re: Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)

Mensaje por Anya Walters el Miér Nov 21, 2018 1:59 am

¡Fin de semana! Sí no fuera por mis amigas estaría completamente feliz ante la idea de estar fuera de la universidad perdiendo un año y fingiendo que es un sabático como suelen hacer muchas chicas de mi misma edad pero ellas me necesitan para alegrarles la vida así que heme aquí atrapada en este lugar tan pesado. Lo único que se puede hacer en estos casos es irse a los bares del pueblo por las noches en mi caso con mi amado saxofón para tocar ahi, cada vez que lo hago solo puedo pensar en mi vieja banda y en lo mucho que extraño tocar con ellos, ¡Ningún músico por aquí está cerca de tener algo que ver con ellos !

Despierto a medio día y lentamente me subo el antifaz del rostro para encontrarme con una nota de mi compañera de habitación pegada en la puerta donde dice que no pudo despertarme asi que se fue sin mí. Me dejo caer en la cama de nuevo sin prestar mucha atención , para estas horas ya deben haber pasado la mitad de las clases ¿Para que molestarme en asistir ? Igual no tenía muchas ganas de asistir el día de hoy, pasé toda la noche tocando en el bar y si me hubiera levantado tendría unas bolas bajo los ojos enormes, con eso en mente me levanto para mirar mi calendario y justo hoy es la inauguración de la feria del pueblo donde acepte participar a cambio de algunos descuentos en mi cafetería favorita del pueblo. Me encantan esa clase de cosas y estoy demasiado emocionada al respecto.

Hace algo de frío así que me tomo mi tiempo en despejarme y no tardó en iniciar a cantar de nuevo una tonada alegre mientras voy escuchando los mensajes que me dejó mi padre. Dijo que no quería más fiestas y de verdad quisiera hacerle caso pero lo más que llegue fue a hacerlo con discreción sin embargo hay algunos mensajes regañandome por no asistir a clases. Alguna de las chicas debio habérselo dicho. Rápidamente me apresuró a apagar la música y grabarle un mensaje fingiendo voz rasposa.

- Hola papi, creo que me he pillado un resfriado o algo, hace mucho frío aquí y no me he acostumbrado aún al cambio de clima pero iré a la enfermería en este momento y me pondré al corriente con las clases ahora mismo. Te amo papá no me ha creído una sola palabra desde que cumpli los 12 pero no estoy mintiendo del todo pues la mayor de mi escuadra sin duda va a obligarme a reponer lo de las clases que me he perdido.

Me apresuró a ponerme un vestido que es una locura con este frío pero es tan lindo que no puedo evitarlo además no es mío y a menos que haga el acto no podré usarlo por lo tanto me levanto el pelo lo mejor posible y trato de dar la apariencia etérea de un espectro. Ya hay un auto esperándome fuera de la universidad y aunque me estoy congelando no flaqueo ni un instante , en las competencias de animadoras llegamos a usar los uniformes en días helados también y siempre ha valido la pena.

El lugar no se ve mal y espero tener tiempo para recorrerlo después pero mientras me dejó caer en el laberinto donde es mi momento y una chica me arroja el plasma. Cierro los ojos y durante una hora voy fingiendo estar muerta justo para tomar por los tobillos a los chicos y distraerlos para que los otros chicos les den algunos sustos. Entre risas voy cumpliendo mi parte pero al ir cayendo la noche estoy por levantarme e irme cuando siento unas pisadas más pero al abrir los ojos no veo a ninguno de los otros actores ni escucho los sonidos de ambientación para nuestro acto ¿Pero que...? Se supone que cuando alguien va a entrar se debe dar una señal y nada. Fijo una mirada en aquel tipo y me levanto para decirle que es un buen intento pero nadie me ha asustado en una de estas cosas desde...

El hacha se mueve ligeramente hacia arriba y corta un pedazo de la cola del vestido tan pronto lo roza ¡Es un arma real! Suelto un chillido y me abalanzó a la otra esquina de la habitación donde de pronto aparece una chica a la que no tardo en acudir poniéndome detrás de ella y cuando me grita que corra la sigo disparada sin dejar de gritar.  
-¡Había una compuerta de emergencia en la siguiente cámara!


_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 9
Para más información
Ver perfil de usuario
Estudiante de Periodismo

Volver arriba Ir abajo

Re: Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)

Mensaje por Melisa Kasdovassilis el Dom Dic 02, 2018 2:06 pm

Era increíble que en pleno diciembre todavía hubiera personas que no superasen Halloween. Estaba claro que la gente disfrutaba alargando al máximo cualquier ocasión que supusiera dejar de lado la universidad y dar la bienvenida a las cervezas y las fiestas. Y aunque yo era la primera en apreciar el valor de una buena copa dejando de lado cualquier obligación estudiantil, también sabía cuando parar y aceptar que tocaba volver a la rutina.
Pese a eso lo primero que hice al llegar a la feria, después de pedirme algo de beber, fue encaminarme hacia la casa encantada que habían instalado en una mansión abandonada cerca del cementerio.

Resultó bastante decepcionante ver lo poco que se habían esforzado en decorar el camino hasta la puerta de entrada. La niebla hacía la mayor parte del trabajo de decoración porque los sonidos supuestamente espeluznantes y el espantapájaro de paja que me había encontrado nada más entrar al jardín distaban mucho de cumplir el propósito de sujestionar a nadie. Ojalá el interior de la casa mereciese más la pena que lo que había encontrado hasta ahora.
Pero al ver en el plano general lo que me esperaba en cada una de las habitaciones y los nombres cutres que les habían puesto al comedor, el salón de baile y el sótano, decidí comenzar por el laberinto del jardín y dejar el resto de la casa envuelto en misterio.

Nada más llegar aprecié que el arco de entrada estaba formado por ramas desnudas, entrelazadas con tosquedad y cubiertas de espinas. A ambos lados se extendían muros de espinos tan gruesos como mi brazo salpicados de hojas negras y oscuras. Aquello si que comenzaba a tener buena pinta.
Con una sonrisa decidida comencé a avanzar dejando que las ramas dieran paso a frondosos arbustos negros que se unían e imposibilitaban seguir a menos que te agachases y gateases unos pocos metros. Aunque odiaba arrastrarme por el suelo y mancharme mi abrigo, la experiencia merecía la pena pese a que estaba más perdida que en mi primer día en el campus.

Y cuando llevaba veinte minutos vagando sin rumbo fijo y ya me había cruzado con Eduardo Manostijeras y la chica de The Ring escuché un grito que me heló la sangre e hizo que corriera intentando buscar la fuente. Algo dentro de mí me empujaba en una dirección concreta, y sentía que debía llegar allí lo más rápido que pudieran mis piernas o algo malo pasaría. Y entonces, cuando casi me caigo al tropezar con una raíz, vi una escena que hizo que mi interior se sacudiera. Ante mí había una chica con un vestido blanco y vaporoso intentando retroceder arrastrándose por el suelo mientras un hombre enmascarado y con un hacha en la mano avanzaba lentamente y, de un golpe seco, levantaba el arma y la dejaba caer donde instantes atrás estaba el tobillo de la rubia.
Todo sucedió muy rápido, la chica se levantó como pudo y corrió hacia mí, el hombre nos miró a ambas con unos ojos ardientes como ascuas y entonces la cogí de la mano y corrí por donde había venido.

-¿Dónde?- el camino había cambiado, no parecía el mismo de antes y no había ninguna trampilla o salida a la vista.

Algo detrás de nosotras se movió y, asustadas, volvimos a correr intentando dejar atrás a esa misteriosa y oscura figura.

-No mires atrás.

Entonces llegamos a un claro dominado por una estatua de un ángel con una lanza en la mano cuyos ojos lloraban un líquido espeso y plateado.

-Creo que lo hemos despistado-ambas nos dejamos caer apoyando nuestra espalda en el muro de hojas-. ¿Qué narices era eso?-dije recuperando el aliento.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 65
Localización : ¿Ya ti qué te importa?
Para más información
Ver perfil de usuario
Estudiante de Historia Antigua

Volver arriba Ir abajo

Re: Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)

Mensaje por Anya Walters el Miér Dic 12, 2018 6:20 am

Ah,  Halloween! O post Halloween? Es una de las fechas que más espero en todo el año y bien soy una persona impresionable que siempre disfruta de todas las cosas perfectas de la vida desde comer un algodón de azúcar en una fiesta hasta un chiste gracioso después de un mal dia que llegue a opacar todo lo demás y si necesito algo después de una perfecta fiesta, es una feria donde voy a hacer una representación teatral de un espíritu no demasiado amigable. No soy profesional ni mucho menos pero se trata de participar con un equipo y eso siempre me ha gustado, no dejo de extrañar a las animadoras con todo ese glamur, luces, competencias, moverse al ritmo de la música es lo mejor de la vida, es más , si pudiera tener un deseo seria vivir en algún lugar donde siempre estuviéramos moviéndonos al compás de la vida sin demasiadas preocupaciones. Nada de hornadas eternas en la escuela sino diversión y mas diversión hasta el final de los días, ¡Como me gusta soñar con ello!
Ni siquiera necesito la cortesía que me prometieron pues papá tiene recursos pero bueno se la pasa castigándome así que si se entera de cuantas clases ya falte, puede que necesite tener al menos acceso a la cafetería sin líos porque nada molesta más que cuando te cancelan tus tarjetas. Esa clase de cosas me llevan a mi hobbie de tomar prestadas cosas que no me pertenecen.

No habría creído jamás como me arrepentiría de no haberme quedado en la universidad tomando mis clases pero tan pronto va terminando mi jornada en la casa encantada, un sujeto me saca una sorpresa disfrazándose de una manera extraña, no teníamos a ningún sujeto con hacha en el programa y no me asusto o impresiono con facilidad pero cuando el hacha rasga el vestido con apenas un toque, grito a todo pulmón totalmente asustada y no tardo nada en saltar lo más veloz que puedo y esquivarlo. Al mirarlo a los ojos espero que las carcajadas suenen y los demás me digan que he caído en una pésima broma de Halloween pero nadie lo hace y ni yo misma puedo quedarme tanto tiempo fantaseando, no hay más opción que escapar lo más rápido posible y cuando una chica aparece entonces me lanzo hacia ella buscando protección. Estoy acostumbrada a andar con mis amigas todo el tiempo, ellas nunca dejan que nada malo me pase pero como no están aquí, acudo a la chica quien no tarda en reaccionar y ayudarme.
Mientras más tiempo pasamos en esto menos sentido tiene, cada una de estas casas tiene una salida especial porque mucha gente tiene miedo en parte del recorrido y debería haber una señal verde justo a nuestra derecha pero simplemente no está como si la hubieran cerrado de por fuera para atraparnos a ambas. Yo misma vi esa salida y tenía que estar aquí, comienzo a temblar presa del pánico ¿Por qué? ¿Qué hicimos? Y si es una broma entonces quien podría ser tan cruel?

Hace mal en decirme que no mire atrás porque es exacto lo que quiero hacer, conforme vamos corriendo siento que los tacones me rozan los tobillos y que tendre ampollas mañana, tengo buena condición física entonces cierro los ojos un instante pretendiendo que esto no esta pasando y que solo estoy con las chicas en una sesión fuerte de entrenamiento y no puedo cansarme o rendirme. Los arboles falsos nos arañan la ropa mientras corremos y en un momento llegamos a una cámara con un jardín raro que en los planos no estaba pero me dejo caer con ella soltándome el peinado y dejando que mi pelo me tape la mitad del rostro como siempre.
-No tiene ningún sentido, ni siquiera estoy segura de que esto debería estar aquí me rebusco entre el vestido para sacar mi móvil pero no aparece - Creo que se me ha caído el móvil, ¿Tienes el tuyo? papi me dijo que no saliera del campus pero no lo escuche, me da que como esa cosa no me mate el lo hara.

-Quizas debamos seguir, lo que sea esto no puede no tener salida

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 9
Para más información
Ver perfil de usuario
Estudiante de Periodismo

Volver arriba Ir abajo

Re: Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)

Mensaje por Contenido patrocinado

Sobre mí
Para más información
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.