Administración
Grimmwelt University
Ambientación
Hace siglos que nuestro mundo ha dejado de creer en la magia. Sustituida por la ciencia y la tecnología, los humanos han perdido la fe en los cuentos de hadas, y los finales felices son algo que ahora solo parece existir en libros y películas.

Pero hay otros mundos separados del nuestro por un fino velo que ha sido atravesado por una oscura maldición, trayendo a un recóndito castillo entre las montañas de Alemania a un gran número de personajes pertenecientes a esos mundos de cuentos de hadas.

En un lugar conocido como el Bosque Encantado, un mundo que alberga reinos de las grandes historias de los cuentos, como Blancanieves, Cenicienta, o Caperucita Roja, el Ser Oscuro, Rumpelstiltskin, ha convencido a la Reina Malvada de que los villanos no tienen finales felices en una tierra donde la magia buena siempre triunfa, y deseando obtener el suyo, la Reina Regina ha reunido a las brujas más malvadas y poderosas de los reinos, a fin de llevar a cabo ese poderoso hechizo.

Pero el mal inevitablemente atrae a las fuerzas del bien, que intentan evitarlo. A oídos del Hada Azul llegaron las intenciones de la Reina Malvada, y tras pedir ayuda a la Reina Blanca de Wonderland, convencieron a Maléfica, Reina de las Ciénagas, para dejar de lado su rencor hacia los humanos y proteger el Bosque Encantado.

Por desgracia, ni la ayuda de aquella que fue el Hada más poderosa de todas ha podido evitar los oscuros planes de Rumpelstiltskin, y el choque de la magia negra con la magia buena que intentaba evitarlo ha provocado una ola de poder tan grande capaz de atravesar no solo el espacio, sino el tiempo y las dimensiones, afectando no solo a los habitantes de aquel mundo, sino a muchos otros, e incluso a un futuro que ahora se antoja incierto.

Ahora, todos esos seres de cuento de hadas han quedado reducidos a meros humanos en nuestro mundo, encerrados en los terrenos de un enorme castillo entre las montañas, conectado con un pequeño pueblo que hace de entrada, pero manteniéndolo separado en cierta manera, con un poderoso hechizo que impide a la mayoría entrar o salir.

Pero las cosas no han salido como todos esperaban. Rumpelstiltskin puede ser ahora el dueño de todas esas tierras, pero no es capaz de abandonarlas, y el "final feliz" de la Reina Malvada ha quedado eclipsado al ver que, en lugar de estar al mando como Directora de la universidad, hay otra persona en su lugar, Maléfica. La magia de las hadas logro en el último momento modificar en parte el hechizo, y aunque la mayoría de los héroes han perdido sus finales felices, gracias a ellas mantienen su libre albedrío, teniendo la oportunidad de reencontrarse y recuperarlo.

En un mundo sin magia, donde todos creen ser personas normales, solo unos pocos recuerdan de dónde vienen, quiénes son, y la necesidad de traer de vuelta la magia a este lugar donde todos parecen haberla olvidado.

Dependerá de cada uno escoger su nuevo camino, tener el valor para recuperar la felicidad que han perdido, o comenzar de cero, mientras se pone aprueba si aún queda algo de magia que despertar en este mundo, y si los cuentos de hadas pueden formar parte de la realidad.
Últimos temas
» It's raining blondes (Meredith Valeska)
Ayer a las 10:52 pm por Christian Collingwood

» Mejores momentos del CB
Ayer a las 10:42 pm por Kilian Rockwell

» Bloqueado con código de honor
Ayer a las 10:18 pm por Regina Mills

» Kiss, Date, Fuck, Pass o Kick
Ayer a las 9:33 pm por Robert Hargrave

» Antiguos cachivaches [libre]
Ayer a las 1:18 am por Whitney Davis

» Confesionario
Miér Dic 12, 2018 9:21 pm por Regina Mills

» Miente sobre el de arriba
Miér Dic 12, 2018 5:19 pm por Kilian Rockwell

» Los espíritus existen y van armados con hachas (Anya Walters)
Miér Dic 12, 2018 6:20 am por Anya Walters

» Parcialmente nuboso [Amber Rosenberg]
Miér Dic 12, 2018 2:44 am por Miranda Whitebur

Sabias que...
Awards
User del Mes
Nombre apellido
Mejor PJ Masculino
Nombre apellido
Mejor PJ Femenino
Nombre apellido
Mejor Rol
Nombre apellido
Novedades
01.10
Apertura Oficial del Foro
+AQUI

01.10
Cabeceras Aleatorias.
Obtén la tuya +AQUI

01.10
Pide tus Sabias que...
+AQUI

Créditos
La base de este Skin está hecho por Hardrock de The Captain Knows Best, con las modificaciones de color y tamaño realizadas por nuestro Staff.Las imágenes han sido tomadas de Google principalmente, y pertenecen a sus respectivos autores, a excepción de las ediciones realizadas por nuestro staff y modificadas para nuestra temática. Todas las historias y contenido escrito del foro, salvo los roles y pertenencias de cada uno de nuestros usuarios, pertenecen al foro y a nuestro Staff, tales como normativa, ambientación, historias de los reinos y resúmenes de canon, con sus respectivos nexos para unirlos en una trama general. Finalmente, las tabillas HTML corresponden a sus respectivos autores, con los créditos incluidos, salvo las realizadas por este staff en exclusiva para el uso del foro.
Afiliados Élite
Hermanos
Directorio
No se aceptan normales
© HARDROCK

Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Dom Oct 28, 2018 1:23 am

Cada vez que nos quedábamos sin un tema de conversación más neutro, o me miraba de esa forma, era como si un silencio incómodo se formara entre nosotros, y aun así... pese a todo, no quería alejarme. Con Kilian me sentía diferente, como si no tuviera nada que esconder, y aunque una parte de mí seguía diciéndome que no estaba bien, era como una droga, cada vez con una adicción más fuerte por aquella sensación de libertad.
Pero lo más saludable para los dos era apartar esos pensamientos, así que le pregunté por su hermano, sonriendo algo más dulce ante su respuesta.

- Me alegra que se haya adaptado tan bien... Aunque eso de bajar a tomar cerveza a la taberna... A Ruby le va a sentar mal que le quiten los clientes.

Bromeé con una dulce sonrisa, pensando en la camarera de la cafetería del campus. Normalmente los alumnos prefieren los platos de su abuela antes que los del comedor, y diría que también los profesores. Yo misma empezaba a aficionarme a las magníficas recetas de la señora Lucas, o la "abuelita", como muchos ya la llamaban al parecer, casi como si fuera una abuela para todos con su excelente comida. Pero también era lugar de reunión de alumnos y profesores los viernes por la noche, para tomar café o refrescos.
En nuestro paseo por los puestos del pueblo, compramos algunas cosas, y cuando Kilian me regaló aquellos pendientes, le aseguré que no los necesitaba para recordarle...
Querría decirle más, que pasara lo que pasara, encontraría el modo de volver a verle, que no sería un adiós para siempre... pero sabía que no sería correcto, así que solo sonreí algo más dulce con su broma.
Después de todo, aún no sabía cómo iban a salir las cosas, aunque no pude evitar decir algo más sincero, suspirando por un momento, sin saber si sería mejor o peor... De cualquier modo, era la verdad.

- Kilian... Aún no sé lo que pasará. Pero si vine aquí es porque quiero estar segura de qué quiero en mi vida... Y aún quedan muchos meses por delante. De cualquier forma... aunque sé que es lo que debo hacer... No es seguro aún que este sea mi único año.

Dije casi como quien le hablara del tiempo, intentando no darle demasiada importancia, como si realmente esperase que no le diera demasiadas vueltas. Después de todo, por ahora yo me veo incapaz de pensar en ese futuro. Prefiero centrarme en el presente, así que le compré aquel brazalete de cuero no para recordar en el futuro, sino para que fuera un recuerdo de este día, sonriendo algo más dulce con su respuesta.
Tras pasear algo más entre los puestos, me llamó la atención aquella tienda que parecía de antigüedades, así que le propuse entrar, y pareció tener tanta curiosidad como yo.
Asentí con una sonrisa, aunque me solté de su brazo al entrar, dejando que observara lo que parecía haber llamado su atención, tras el saludo del dueño.
No sé lo que fue... supongo que no me esperaba algo así, pero fue como si, al mirarle, notase un escalofrío... como si no me diera buena espina. No sé, era algo extraño, pero intenté no darle la mayor importancia, puesto que parecía muy amable, y me acerqué de nuevo a Kilian para mirar aquella piedra.

- Vaya... es como si tuviera un brillo por dentro... Casi parece como si llevara un pequeño universo en su interior.

El brillo de la piedra casi parecía cósmico, como haber introducido un fenómeno astrofísico dentro de ella, pero fuera lo que fuera, por lo que dijo el dueño, debía ser realmente valiosa, así que sonreí a Kilian de forma comprensiva, y estaba dispuesta a aceptar cuando vi algo en una de las paredes y por un momento me quedé un tanto embelesada, como si fuera algo... Como si las hubiera visto antes, tal y como Kilian dijo de aquella piedra.
Eran una pareja de dagas, pero eran peculiares, con la hoja curva y unos grabados dorados, de empuñadura de madera clara y adornada con ese mismo toque dorado. Parecían realmente afiladas.

- Sí, claro... solo... dame un momento. ¿Has visto eso? No recuerdo de donde, pero... creo que he visto algo parecido antes...

Le dije tal y como él había hecho con la piedra, y entonces me acerqué a coger una de aquellas dagas. De inicio simplemente la sostuve en la mano, notándola mucho más liviana de lo que creía, pero lo que menos me esperaría fue lo que sentí después.
Todo pasó muy rápido. Estaba sopesando aquella daga en mi mano cuando el dueño de la tienda se acercó por mi espalda, tanto que, me hizo sentir como un instinto, algo que se me hacía extraño y familiar al mismo tiempo.
Ni siquiera sé cómo pasó, pero cuando me habló tan cerca, comentando lo hermosa que era aquella pieza, casi como un movimiento reflejo, hice bailar la daga en mi mano, girándola a una velocidad casi inhumana, y al segundo quedó a la altura del cuello del dueño, perfectamente calculada.
De una expresión fugaz entre seria y firme, pasé a una de completa vergüenza y sorpresa, apartándola y dejándola rápidamente sobre la vitrina más cercana, mirando al dueño realmente preocupada.

- ¡Oh, Dios mío! Cuanto lo siento, lo siento muchísimo. ¿Está usted bien? No pretendía... Ni siquiera sé como...

El hombre negó con una sonrisa, como si le hiciera gracia algún tipo de broma que yo no alcanzara a comprender, y aseguró que no pasaba nada, pero que tal y como parecía manejarla, quizá debería comprarla.
Negué al momento, y me acerqué de nuevo a Kilian, cogiéndole de la mano con cierta tensión.

- No, yo... muchas gracias... pero será mejor que nos vayamos... lo siento muchísimo...

Miré a Kilian justo antes de prácticamente tirar de él hacia la puerta y salir de allí, aún un tanto contrariada.
¿Qué acababa de pasar? No recordaba haberme movido así en mi vida, y aun así... Fue como si mi cuerpo supiera exactamente lo que hacía.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Dom Oct 28, 2018 2:25 am

Cuando Taliah mencionó el nombre de Ruby se me notó un tanto incómodo, desviando mi mirada de la suya por unos momentos al recordar lo que había pasado hacía relativamente poco… Aquel beso del que me había arrepentido, aquel que había dado por despecho y no porque lo deseara de verdad ya que, desde que había besado a Taliah, era como si no hubiese otros labios que desease que no fuesen los suyos. Todavía me arrepentía de aquello, como si la hubiese traicionado o algo así.

Sí, bueno… Es que hay que variar un poco, ¿sabes? Aunque tampoco hay tanto donde elegir para tomar algo por estos lares –desvié el tema, bromeando un poco y recuperando esa sonrisa divertida que me caracterizaba. Aunque cuando le regalé aquellos pendientes esa sonrisa volvió a esfumarse al recordar que quizás cuando acabase aquel año no volviese a verla más, aunque ella me aseguró que no podría olvidarme, y lo cierto es que me sentí mucho más esperanzado con lo que añadió después de mi broma.

Realmente espero qué averigües lo que quieres de verdad. Y no lo negaré, egoístamente lo que más deseo es que este no sea tu único año aquí, empiezo a acostumbrarme demasiado a tu compañía –le respondí, esbozando una sonrisa más cálida y mirándola con ese brillo enamorado en la mirada que no podía controlar. Pero, a pesar de lo que sentía, prefería seguir siendo su amigo toda la vida a no volver a verla nunca más una vez se terminase el curso. Aunque, puestos a soñar, lo ideal sería que ella se olvidase de aquel anillo de compromiso que llevaba en la mano… Y puede que fuesen imaginaciones mías, o quizás las esperanzas de un loco enamorado, pero cuando estábamos juntos parecía que a veces realmente se olvidaba de aquel compromiso y sonreía con aquella naturalidad que me hacía sentirme… completo, y muy feliz. De hecho yo también me olvidé de todo aquel lío mientras continuábamos con aquel tour, dejándome llevar y charlando y bromeando con ella, hasta que llegamos a aquella misteriosa tienda de antigüedades y ambos decidimos pasar a echar una ojeada.

Si, ¿verdad? Nunca había visto nada parecido, ojalá pudiera examinarla y conocer más sobre ella… –comenté mientras los dos observábamos aquella piedra que, de un modo extraño, me resultaba familiar, como si la hubiera visto en algún momento de mi vida… Aunque al parecer era una piedra realmente única y, como todo lo que era único, ni siquiera estaba a la venta. Le sugerí a Taliah que sería buena idea ir a comer mientras dábamos un paseo por las afueras de Grimmsburg y ella aceptó, pero antes de que saliésemos de la tienda algo pareció captar su atención.

Umm… qué dagas más elegantes… y afiladas. Nunca había visto un acero como ese –comenté, observando aquellas dagas que había mencionado y que tanto habían llamado su atención. Parecía que le resultaban familiares, e incluso a mí me sonaban de algo pero no sabía de qué exactamente, aunque lo que no me esperaba era que cogiese aquella daga y reaccionase de aquella manera cuando el dueño de la tienda se le acercó por la espalda comentando algo sobre las mismas armas. Pestañeé un par de veces, confundido y sorprendido… Juraría que la acaba de ver moverse con una de las dagas de una forma bastante hábil, demasiado hábil para alguien corriente… Y esa mirada fiera en sus ojos verdes; nunca la había visto así pero, de nuevo, tenía una extraña sensación de familiaridad. Sacudí mi cabeza y volví al mundo real cuando ella lo hizo, disculpándose con aquel hombre al que no parecía importarle demasiado el que le hubiesen colocado un arma tan cerca del cuello.

¿Cómo narices has hecho eso? –le susurré, despidiéndome del dueño de la tienda antes de salir de nuevo a la calle y mirándola con cierta curiosidad. La verdad es que había sido bastante… sexy, a la par que sorprendente–. ¿Has ido a clases de defensa personal, esgrima… o algo parecido? Nunca había visto a nadie moverse tan rápido y con esa precisión, apenas dejaste el filo de la daga a unos centímetros de su cuello… –comenté, todavía sorprendido, aunque bromeando después un poco ya que parecía haberse avergonzado bastante con aquel momento–. ¿Eres una ninja o algo así y no me lo habías contado? –le sonreí divertido, mientras nos encaminábamos por el pueblo en dirección al bosque. Había un pequeño camino que llevaba hasta él, con un pequeño cartel de madera que lo señalizaba, y mientras paseábamos intenté hablar sobre otras cosas.

¿Habrá un lobo feroz por estos bosques? De ser así no te preocupes, yo te protegeré –bromeé, ya que el bosque, como aquel pueblo, también parecía sacado de un cuento. Era realmente hermoso y tenía un toque de lo más mágico y relajante.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Dom Oct 28, 2018 2:50 am

Noté su nerviosismo cuando hice aquella broma, y por un momento hasta me pareció como si le diera pena o algo así, sin poder evitar reírme un poco al final, ajena por completo al verdadero motivo de sus nervios y acariciando su brazo de forma suave y comprensiva por instinto.

- Kilian, tranquilo, solo era una broma. Esa muchacha es encantadora, dudo que se enfadara contigo ni con nadie por cambiar de bar por una noche.

Le dije para tranquilizarlo, aunque admito que no pude evitar sentir cierta debilidad en aquel puesto, cuando me regaló esos bonitos pendientes y temió no volver a verme... De hecho yo... ni siquiera podía pensarlo, pero lo que le dije entonces...
Quizá fuera cierto, pero no se lo había dicho a nadie, ni siquiera a Leith... Tenía que irme al final del año, tenía que casarme con Leith. Yo... No, ni siquiera podía mentirme a mí misma... Le quería, por supuesto, ¿pero amarle? Ni siquiera estaba segura de haber sentido algo tan fuerte... salvo aquella noche que no puedo olvidar por mucho que lo intente... Y cada vez que miraba esos cálidos ojos oscuros lo recordaba, esa sonrisa que despertaba la mía sin darme cuenta o me hacía apartar la mirada con cierta timidez.
¿Por qué nos hacía esto? ¿Por qué le daba esperanzas? Quizá porque una parte de mí se negaba a perderla también... Y por alguna razón me costaba terriblemente ocultar mis emociones delante de Kilian.

- Ya... yo... Me gusta esto... Las clases, los alumnos, la universidad...

Tú... Quise decírselo, pero en lugar de eso apreté los labios con cierta contención y bajé la mirada con una leve sonrisa tímida, como solía hacer cada vez que intentaba no decir algo que no debía...
Tras curiosear los puestos, nos acercamos a aquella tienda de antigüedades, pero parecía tener cosas realmente peculiares, algunas que incluso era como si ya hubiéramos visto antes, aunque parecían objetos únicos.
Pero cuando estábamos a punto de irnos, me fijé en aquellas dagas, y al coger una, me di cuenta de que no la esperaba tan ligera... pero lo que aún me esperaba menos fue tener esa reacción ante el acercamiento del dueño.
Me sentí realmente avergonzada, devolviendo la daga y prácticamente saliendo de allí apresurada con Kilian, tras deshacerme en disculpas.
Aunque él parecía realmente impresionado, yo me detuve un momento al salir, mirando mi mano como si no me lo creyera, y respondiéndole realmente confusa.

- Yo... No lo sé, de verdad que no...

Negué en cuanto mencionó todas esas opciones, mirándole avergonzada al decirme que había dejado la hoja justo con una precisión impecable a la altura de su cuello, lo que solo me hizo tensarme algo más, pensando en lo que podría haber pasado.

- Kilian, por poco lo mato... yo... no sé qué me ha pasado. Fue...

Me dijo que si era alguna especie de ninja, ante lo que le miré algo más seria, dándole un ligero manotazo en el brazo, un tanto avergonzada.

- No te rías... No había pasado tanta vergüenza en mi vida. Pobre hombre...

Le dije, aunque sin poder evitar mirarle algo extrañada después, confesándole aún como si ese hecho me diera mala espina en general.

- Parecía muy amable... y ni siquiera se asustó. No sé lo que fue, pero, cuando se me acercó... Sentí como una especie de escalofrío, como si no me diera buenas vibraciones o algo así... No suele pasarme con la gente.

Por lo general suelo ver el lado bueno prácticamente en todo el mundo, no sé por qué ese hombre me había dado sensación de recelo, aunque al menos me sentí más tranquila fuera de la tienda, y era como si, al cogerme de nuevo del brazo de Kilian, sintiera cierta seguridad.
Asentí cuando me propuso acercarnos al bosque, y se conoce que me había quedado muy callada, ya que aquella broma me devolvió al momento de aquel paseo, dejando de darle vueltas al asunto de la tienda y recuperando una leve sonrisa.

- Perdona, aún estoy un poco extrañada... Pero no, no creo que haya lobos tan cerca del pueblo, o habría advertencias al respecto.

Supuse con una media sonrisa tranquila, fijándome a nuestro alrededor.
Era una zona tranquila con algunos árboles. Se notaba que el pueblo, al igual que el campus, estaba rodeado de bosque, y encontramos un pequeño claro con algunas hojas secas desperdigadas por estar ya en otoño, aunque parecía un lugar tranquilo y acogedor.

- ¿Nos sentamos a comer aquí?

Le ofrecí, sin tener reparo alguno en sentarme en el suelo. Después de todo, llevaba vestido largo, y no había mucha humedad en el suelo, ya que las hojas caídas hacían una especie de alfombra natural sobre la tierra.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Dom Oct 28, 2018 2:49 am

Parecía que Taliah se había dado cuenta de mi incomodidad cuando mencionó a Ruby, aunque los motivos no eran los que ella pensaba… De todas formas preferí no darle más vueltas al tema ya que no creía que fuera el momento de contarle aquello, y en realidad tampoco tenía porqué hacerlo… aunque sintiese que sí debía hacerlo. Pero me olvidé de aquello cuando me hizo aquella confesión en los puestos del mercado, dejándome entre sorprendido y esperanzando ya que realmente parecía estar hablando con completa sinceridad. Aunque volvió a apartar la mirada con esa reserva, la ilusión que se reflejaba en la mía no se esfumó, y tampoco aquella sonrisa, y le dije que me gustaría que se quedase no solo ese año ya que comenzaba a acostumbrarme a su compañía...

Las clases, los alumnos, la universidad… –repetí lo que ella había enumerado, esbozando una sonrisa divertida que después se volvió un poco más pícara y atrevida–. ¿Y los profesores no? –bromeé, quizás con cierta mala intención, y sin dejar de mirarla para ver su reacción. Aunque tampoco quería hacer que se sintiese demasiado incómoda así que me centré en otros temas de conversación mientras íbamos a aquella tienda de antigüedades, que realmente era misteriosa y un poco extraña… Los dos encontramos objetos que nos resultaban familiares, por imposible que fuese, aunque lo realmente sorprendente fue cómo Taliah se manejó con aquella daga, como si fuese una experta en el tema o algo así... La verdad es que aquellos movimientos parecían imposibles, de no ser porque los había visto con mis propios ojos.

Bueno, quizás tengas algún don natural o algo así… La verdad es que fue increíble –respondí, aunque me arrepentí un poco de hablar sobre el tema cuando me miró con aquella vergüenza en la mirada y me dio aquel manotazo en el brazo por soltar aquella broma, parándome en seco durante unos momentos para quedarme frente a ella–. Perdona, no me río más, lo prometo. Lo importante es que no ha pasado nada y a aquel hombre ni siquiera le importó. La verdad es que parecía que sabías muy bien lo que hacías, y eso sin tener ningún tipo de adiestramiento –le dije, acariciando sus brazos suavemente como si intentase que se tranquilizase, antes de reanudar de nuevo el paso.

Bueno, la verdad es que parecía un tipo un tanto… extraño –dije, encogiéndome de hombros ante su comentario, como intentando quitarle importancia–. Se apareció de pronto detrás de nosotros de un modo bastante silencioso, y tenía sonrisa siniestra, ni que lo hubieran sacado de una película de terror –bromeé, sonriendo divertido. La verdad es que parecía un hombre bastante raro, como si escondiese algo, aunque me olvidé del tema cuando seguimos con aquel paseo. No había nada más en que pudiese pensar que en la hermosa chica que iba a mi lado, aunque parecía estar un poco ensimismada después de lo que había pasado, así que intenté hacer una pequeña broma para devolverla a la realidad.

No pareces una mujer que se asuste fácilmente de los lobos feroces… –bromeé cuando respondió a mi broma con aplastante lógica, asintiendo cuando sugirió sentarnos a comer sobre un lecho de hojas secas–. Claro, si a ti no te importa a mí me vale cualquier sitio –le sonreí, antes de sentarnos allí mismo y comenzar a hincarle el diente a aquellos bocadillos que habíamos comprado antes en el pueblo. Aquel sitio era de lo más relajante y bastante silencioso, incluso tenía un aire romántico como si lo hubiesen sacado de una película... En momentos así desearía que no hubiese ninguna barrera entre nosotros, y poder abrazarla y besarla como ansiaba hacer en ese mismo momento…

Si te apetece, después de comer podemos adentrarnos un poco más en el bosque. La verdad es que nunca lo vi cómo me gustaría, y sé que hay unas cataratas que son bastante bonitas –comenté por romper el silencio, y también por distraerme a mí mismo de aquellos pensamientos. Iba a ser difícil mantener aquella promesa de no volver a besar, sobre todo estando tanto tiempo juntos y a solas, pero estaba convencido de que no la iba a romper.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Dom Oct 28, 2018 3:15 am

Aunque una parte de mí se sentía "incómoda" con Kilian, la verdad es que no podía ignorar que, al mismo tiempo, me sentía más yo misma, como si con él no tuviera que aparentar... salvo el hecho de ocultar mis emociones hacia él... pero casi era más por la culpa que sentía hacia Leith, y por miedo a tirar por tierra esos diez años, porque algo me dice que, si le doy alas, ya no podré parar... Y nuestra única oportunidad para hacer lo correcto era mantener esa amistad, nada más...
Entonces, ¿por qué le daba esperanzas? Era como si no pudiera evitarlo, y aunque intenté salir del paso, se ve que insistió, provocándome un leve sonrojo.
¿Lo estaba haciendo a propósito?
Sí... esa encantadora sonrisa pícara que hacía que me temblaran las piernas era claramente intencionada, con lo que negué con una media sonrisa y ese toque rojizo en mis mejillas, aunque por una vez intenté seguir si broma.

- Sí, claro... los profesores también. El profesor Staubfinger es realmente encantador.

Aunque se notó que bromeé al final, sí que le había mirado de un modo algo más especial al asegurar que también me agradaba pasar tiempo con los profesores, como si inconscientemente una parte de mí le pidiera que no se rindiera.
Al menos, entrar en aquella tienda de antigüedades nos hizo cambiar de tema, aunque no precisamente de una forma tan positiva, ya que me llevé un buen susto.
Salimos de allí de forma bastante apresurada, y cuando me quejé de sus bromas, su cambio de actitud me hizo pensar que, quizá, como a veces podía ocurrirme, estaba dándole más vueltas a las cosas de las que tenían, así que sonreí cuando acarició mis brazos de esa forma. No sé por qué, pero era como si esa caricia me reconfortara de un modo que no sabía explicar, sintiendo al momento una sensación de calidez y tranquilidad que me hizo esbozar una leve sonrisa, apoyando ambas manos sobre su pecho.

- No... yo... perdona, creo que a veces le doy demasiadas vueltas a las cosas... Supongo que solo fue un acto reflejo, pero fue tan raro que... no sé, me he asustado un poco, nada más. Supongo que podría pasarle a cualquiera.

Le expliqué, cogiéndome entonces de su brazo y negando con una leve sonrisa entre tímida y avergonzada por cómo habló de aquel pobre hombre.

- Vamos, Kilian, pobre hombre, no era para tanto... Además, teniendo en cuenta la situación, ha sido muy amable. La verdad es que no sé por qué me ha dado esa sensación... nunca suele pasarme.

Aun así es algo que me dejó un poco pensativa, quizá más tiempo del que creía, porque ya nos adentrábamos en el bosque cuando Kilian llamó mi atención de ese modo, parpadeando un par de veces y esbozando una leve sonrisa, centrándome algo más en él.

- Bueno, es algo bastante lógico. Dudo que dejaran a los alumnos venir tan alegremente si hubiera alerta de lobos en la zona. Estos terrenos están bastante cerca de la universidad.

Le dije con esa media sonrisa más dulce, aunque me hizo reír un poco al llegar a aquel claro, al decir eso de que "si a mí no me importaba a él tampoco".

- ¿Crees que por ser una chica criada en un ambiente refinado no soy capaz de sentarme en el suelo?

Bromeé un poco con él, sentándome entonces a su lado con naturalidad y sacando aquellos bocadillos.
La verdad es que era todo tan agradable... La naturaleza, la tranquilidad... y él... Era como si todo estuviera hecho para ser justo así, sencillo... y perfecto... Lo único que parecía desentonar era el diamante rosado excesivamente caro en mi dedo, al que desde hacía un rato había dejado de prestar atención.
Ante la oferta de Kilian, asentí con una sonrisa, aunque también siendo consciente de mi situación.

- Claro, si crees que podría haber un camino no demasiado escarpado. No es que tenga ningún problema, pero no llevo precisamente botas de montaña.

Le dije con una media sonrisa, ya que, a juego con aquel vestido, llevaba unas sencillas bailarinas crema, que sin duda resbalarían en rocas mojadas, y no servirían muy bien para terrenos demasiado empinados o escarpados.
Y aun así, añadí con cierta timidez, ya que no quería que creyera que dudaba de él, pues no era así para nada. Simplemente era consciente de que yo no sabría volver, de adentrarnos demasiado.

- Y siempre que creas que podríamos llegar al pueblo para la cena. No creo que yo supiera volver si nos adentramos demasiado, pero supongo que un militar experto sabrá moverse por el bosque incluso si oscureciera.

Comenté como un voto de confianza, aunque realmente no es que estuviera preocupada. No tendría problema en ir de acampada, pero realmente no sin tienda de campaña o al menos ropa algo más abrigada, porque seguramente por la noche refrescaría.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Dom Oct 28, 2018 4:21 am

Puede que a mi parte maliciosa le gustase ponerla un poco nerviosa, aunque en realidad quería comprobar cómo reaccionaba a mis indirectas. Era evidente que sí la ponía nerviosa, y ese hecho y las palabras tan sinceras que había pronunciado antes me daban cierta esperanza… Todo eso hacía que no estuviese dispuesto a rendirme, por mucho que siguiese manteniendo aquellos límites infranqueables, al menos infranqueables por el momento. Le sonreí con picardía, plenamente consciente de cuáles eran mis intenciones con aquella pregunta, y ella pareció ponerse un poco nerviosa de nuevo, sonrojándose un poco… Lo que no me esperaba era aquella broma que me dio como respuesta.

Au, eso me ha dado justo en el corazón… –bromeé entonces, fingiendo una mueca de dolor mientras me llevaba la mano al pecho. Aunque había notado cierta intención en su mirada de ojos verdes, como si detrás de esa sencilla broma hubiese mucho más, cosas que no se atrevía a expresar con palabras. ¿Por qué tenía que ser todo tan difícil? Era como si los dos quisiéramos decirnos tantas, tantas cosas… Pero en lugar de eso las escondíamos, aunque no pudiésemos esconder lo que transmitían nuestros gestos y miradas, y tampoco podía yo ocultar esa evidente preocupación y esas ganas de verla feliz a todo momento. Por eso cuando se mostró tan preocupada por aquel pequeño altercado en la tienda de antigüedades me dejé de bromas y traté de consolarla.

Pues no deberías de darle tantas vueltas, al fin y al cabo no ha pasado nada malo… Así que nada de preocuparte, ¿vale? –respondí, acariciando fugazmente su mejilla antes de volver a caminar, viendo aquel gesto en el que ella se cogía de mi brazo como algo completamente normal–. ¿Tú crees que no era para tanto? Seguro que ese hombre tendrá aterrorizados a todos los niños del pueblo –bromeé de nuevo cuando mencionamos al dueño de aquella tienda–. ¿Nunca te había pasado antes? Yo la verdad que no noté nada extraño, aparte de sus pintas un tanto raras… Dicen que a veces puede detectarse el “aura” de las personas –comenté un poco más serio, aunque entonces la miré con una mirada curiosa–. ¿Qué te dice la mía? –le pregunté, esbozando una sonrisa divertida. El paseo hasta el bosque fue corto, aunque ella parecía un poco preocupada todavía, así que rompí aquel silencio con una de mis tonterías para intentar sacarle una sonrisa. Aunque ella respondió con su habitual lógica al menos pareció sonreír de nuevo y olvidarse de aquel tema.

Bueno… ¿lo eres? Sino siempre puedo dejar que te sientes sobre mi chaqueta… señorita –respondí a su broma con otra, esbozando una sonrisa pícara, antes de sentarnos en el suelo sobre aquel lecho de hojas secas. A pesar de haberse criado en un ambiente refinado, parecía sentirse realmente cómoda haciendo cosas de lo más sencillas… como aquella; comer en medio del bosque unos simples bocadillos de lo más normales. Así que imaginé que la idea de dar un paseo por el bosque, adentrándonos un poco más, le resultaría también agradable.

Claro, prometo que no te llevaré por caminos difíciles. Eso podríamos dejarlo para otra ocasión; una tarde de senderismo o incluso hacer una pequeña acampada… si quieres, claro –le sugerí con una sonrisa más dulce, ya que tampoco quería emocionarme demasiado y hacer planes sin tenerla en cuenta, por muchas ganas que tuviese de hacer muchos más planes junto a ella. Volví a sonreír cuando añadió lo siguiente, aunque dejando claro que se fiaba de mí para regresar al pueblo para la hora de la cena–. Agradezco el voto de confianza y, tranquila, se me da bien orientarme así que estaremos de vuelta antes de que anochezca –le aseguré con confianza, después de todo siempre había sabido orientarme bien y la experiencia en el ejército me había enseñado muchas cosas–. Pero si nos perdemos, también sé algunas cosas sobre técnicas de supervivencia –añadí con una sonrisa divertida, terminando de comer aquel bocadillo y ofreciéndole mis manos para ayudarla a levantarse del suelo.

Y cuéntame, ¿las chicas refinadas suelen dar paseos por el bosque? –le pregunté con curiosidad mientras comenzábamos a avanzar, siguiendo la dirección del sendero que nos había traído hasta ahí y adentrándonos cada vez más en aquel lugar. Todavía era pronto, así que tendríamos unas cuantas horas para disfrutar de aquel paseo antes de tener que estar de vuelta en el pueblo para la cena.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Dom Oct 28, 2018 4:49 am

Puede que estar tan cerca de él me pusiera algo "nerviosa", aunque no es que estuviera incómoda como tal, salvo por la parte de sentir, cuando lo recordaba, como si estuviera de algún modo traicionando a Leith... pero no podía evitar sonreírle como si fuera el hombre más maravilloso que hubiera conocido, o perderme en esa mirada tan dulce que aceleraba mis latidos. Y cada vez que sonreía, sentía un cosquilleo en mi vientre, algo cálido que me hacía suspirar. Además, él era tan natural, tan alegre y sencillo... Me hace reír, hace que sea yo misma... y aunque mi razón intentaba advertirme que estaba mal, que debía tener cuidado... ¿Cómo controlas al corazón con algo así?
Reí un poco con su respuesta, negando divertida ante ese teatro excesivo, y cogiéndome algo más de su brazo con esa tranquilidad, hasta que entramos en aquella tienda y tuve ese extraño incidente.
Lo cierto es que, quizá, como siempre, le estaba dando más importancia de la que tenía, y cuando salimos y Kilian trató de reconfortarme, asentí con una sonrisa, que se acentuó con cierta timidez ante esa caricia que hizo en mi mejilla...
Cuando me toca... Es como si todo mi cuerpo reaccionara.
Por eso intenté poner algo de distancia, al menos en nuestras miradas, bajando la mía con una leve sonrisa tímida y cogiéndome de nuevo de su brazo.

- Creo que lo hago demasiado... Ya sabes... dar vueltas a las cosas y pensar demasiado. Quizá debería... no sé, hacer alguna locura, por una vez...

Pero ¿hasta qué punto? ¿Cuánto daño podría hacer a otros mi falta de juicio? ¿Cuánto podría implicarme algo que parecía tan simple como un beso bajo las estrellas?
Intenté no pensarlo demasiado y centrarme en su broma, riendo un poco por cómo ponía al pobre propietario, mientras acariciaba inconscientemente su brazo con cierta dulzura, agradecida por su forma de hacerme pensar en otra cosa.
Aunque dejé de reír y en mi rostro se dibujó simplemente una sonrisa sincera y dulce cuando me hizo aquella pregunta.

- Qué me siento segura contigo.

Le dije de corazón, por una vez sin ocultar nada, simplemente lo que pensaba realmente. Con él no solo me sentía yo misma, sino con una confianza que no podía explicar, como si las cosas fueran... un poco menos complicadas al ver su sonrisa. ¿Por qué era incapaz de recordar un solo momento en tantos años en que me hubiera sentido así con Leith?... Porque todos los que podía recordar eran antes de empezar nuestra relación, cuando apenas éramos un par de críos y él era mi mejor amigo.
Supongo que me quedé un poco pensativa, entre lo que pasó en la tienda y ese momento de introspectiva, hasta que Kilian me sacó de esos pensamientos con otra broma, negando divertida y escogiendo juntos un lugar para sentarnos a comer.
Ante su comentario, protesté un poco, sentándome a su lado y bromeando también con él.

- Tienes suerte de que aún no sea invierno... O te habrías tragado esas palabras junto a un puñado de nieve.

Compartimos algunas risas junto con esos bocadillos y algún refresco, hasta que terminamos y Kilian propuso ese paseo. Estaba de acuerdo, siempre que pudiera permitírmelo con mis zapatos, pues aunque no fueran tacones, eran demasiado finos para una excursión así, y acabaría con los pies hechos polvo.
Así que asentí cuando prometió llevarnos por caminos decentes, aunque sonreí ante la idea de volver algún día para algo más de ejercicio.

- No voy de acampada desde que vivían mis padres y era apenas una cría. Me encantaba mirar las estrellas con mi madre o pasarnos el día subiendo senderos. Creo que tendría que pasar por alguna de las tiendas del pueblo para comprarme algo apropiado, porque desde hace años lo más deportivo que tengo es la ropa de yoga.

Comenté bastante entusiasmada, aunque luego esbocé una media sonrisa algo tímida. Después de todo, no podía evitar recordar esa noche, y que, cuando acordamos ser amigos después, le dije que, pese a todo, seguía queriendo ver con él las estrellas.

- Además... Aún tenemos pendiente una noche bajo las estrellas, ¿no?

No me di cuenta de lo romántico que sonó aquello hasta que salió de mis labios, y entonces enrojecí algo más y carraspeé un poco, añadiendo con una leve sonrisa nerviosa.

- Bueno... ya sabes... para enseñarte las constelaciones, como te prometí... Si aún quieres ir...

Aseguró que no nos perderíamos, y que llegaríamos antes del anochecer, aunque por alguna razón que preferí no pensar demasiado, mis mejillas se colorearon algo más y aparté la mirada cuando mencionó las técnicas de supervivencia...
Por suerte me distrajo con esa pregunta, negando divertida y respondiendo sin problemas, tomando sus manos para levantarme y sacudirme un poco las hojas antes de continuar por donde él nos guiaba.

- Pues a la mayoría de las que conozco, no demasiado. Pero la verdad es que yo lo echo de menos. Con mis padres salíamos mucho. Les encantaba la naturaleza... pero mi tío siempre estuvo más centrado en su vida como mayordomo de los Blackwood, y era más una vida como tal que un trabajo, siempre tan correcto. Así que yo me adapté para no causarle problemas ni disgustos. Por suerte me mantuve más o menos en forma con el yoga o el spinning, pero me alegra haber retomado las clases de baile. Así que creo que aguantaré una excursión con acampada, si me lo propongo.

Lo cierto es que era un lugar precioso, con tantos árboles y esos colores vivos rojizos, marrones y anaranjados del otoño, que daban a aquellos bosques un toque realmente salido de un cuento de hadas.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Lun Oct 29, 2018 12:12 am

Sí, deberías… ¿cuándo fue la última vez que hiciste una locura? Y no vale eso de tener unos bombones escondidos en tu habitación… –sonreí divertido, aunque realmente hablaba en serio. Estaba seguro de que ella ansiaba romper con aquellas ataduras y simplemente dejarse llevar, desde que la había visto por primera vez me había parecido algo así como un pájaro enjaulado con muchas ansias de volar–. Además, tiene que ser realmente aburrido hacer “lo que se espera” siempre, de vez en cuando todos debemos saltarnos las normas… aunque sea un poquito –añadí, esbozando una sonrisa más cálida. Sabía que lo que la ataba era el miedo, el miedo de hacer daño a los que quería… aunque en realidad al final solo se hacía daño a sí misma. Yo lo único que deseaba era verla feliz, fuese conmigo o con cualquier otro, aunque evidentemente deseaba con toda mi alma que fuese conmigo… Ella había visto más allá de mi fachada y apreciaba mi “lado bueno”, como me dejó claro de nuevo cuando le hice aquella pregunta. Por unos segundos simplemente la miré a los ojos, conteniendo aquel impulso de plantarle un beso ahí mismo, y finalmente sonreí complacido.

Me alegro de que te sientas así conmigo –le dije con completa sinceridad. Eso era lo que de verdad quería, que se sintiese segura y feliz… por eso traté de distraerla un poco cuando la noté distraída por lo que había sucedido en la tienda de antigüedades, bromeando con ella y riendo divertido con sus respuestas–. Vaya, cuánta violencia… Yo que tan solo intentaba ser cortés –respondí entre risas, sentándonos entonces en medio de aquel bosque para comer los bocadillos que habíamos comprado antes. El tiempo pasó rápido mientras charlábamos y nos reíamos de cualquier tontería, y cuando terminamos acordamos que daríamos un paseo por el bosque y regresaríamos para cenar en el pueblo. Me sorprendió un poco cuando me recordó que todavía teníamos una noche pendiente para observar las estrellas, y parecía que ella misma también se había sorprendido, pero yo no iba a dejar pasar esa oportunidad.

Claro, claro que quiero ir, todavía tienes mucho que enseñarme –le dije, fijándome en su sonrisa avergonzada–. Estás muy guapa cuando te sonrojas así… –añadí sin pensar… esperando, una vez lo hice, que aquello no le pareciese inapropiado–. Esto… podríamos venir una noche que vaya a estar despejada y acampar en este bosque, si tanto te gustaba de pequeña seguro que te agradará volver a repetirlo. Y la verdad es que yo tampoco voy de acampada desde hace mucho –intenté desviar de tema, de nuevo con una habilidad pasmosa ya que empezaba a acostumbrarme a hacerlo, dejándole claro después que regresaríamos antes del anochecer al pueblo… y fijándome en cómo se sonrojó más cuando mencioné que sabía algunas cosas sobre técnicas de supervivencia, algo que me hizo sonreír divertido ya que la verdad es que esa frase podría interpretarse de varias maneras…

Pues ya que estás retomando cosas que dejaste de hacer y que te gustaban, lo próximo será esa excursión con acampada. Espero que estés preparada físicamente, te daré mucha caña –bromeé, guiñándole un ojo, y quizás jugando un poco con el doble sentido… A veces simplemente no podía evitarlo. Al final el tiempo pasó realmente rápido mientras dábamos aquel paseo, encontrando lugares preciosos en aquel bosque que parecía sacado de un cuento, y hablando sobre cualquier tema de forma despreocupada… aunque todavía con aquella evidente tensión que había entre los dos. Cuando el cielo comenzó a oscurecer un poco le dije que era el momento de regresar, y eso hicimos, pensando hacia mis adentros que aquel día estaba pasando mucho más rápido de lo que me imaginaba… por eso intentaba atesorar cada momento en mi memoria.

Las señoritas primero… –la invité a pasar a la taberna mientras le sujetaba la puerta, sonriendo con cierta “galantería”. Aquel lugar, de nuevo, parecía estar bastante vacío… No sé ni porqué me sorprendía ya, así que nos sentamos en la mesa en la que habíamos desayunado antes–. Veamos… –dije pensativo mientras le echaba un ojo a la carta, ya que había prometido encargarme yo de elegir la cena, optando por pedirle al camarero dos hamburguesas estilo bávaro y una ración de patatas con varias salsas, pidiendo una cerveza para mí–. Esta noche te voy a llevar por la mala vida, ¿qué tomarás para beber? –le pregunté a Taliah, esperando el camarero su respuesta para anotarla y marchándose entonces.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Lun Oct 29, 2018 12:33 am

Negué divertida con su respuesta. Supongo que la última que recordaba era la misma que le conté, aunque si lo miraba desde la actualidad, teniendo en cuenta lo que me costó, y que seguramente ni a Leith ni a su padre les haría ninguna gracia, añadí con una leve sonrisa.

- Mis clases de baile con el profesor Staubfinger. Hay que verlas para entenderlo.

Comenté al final con cierto misterio, ya que, aunque de por sí yo me lo tomaba como algo completamente profesional, el tipo de baile con el que habíamos empezado era bastante "intenso" por así decirlo. No era de ese modo como me sentía bailando con mi profesor, por supuesto, pero si pensaba en Kilian... Creo que sería una situación algo... tensa.
Por suerte, tras el incidente de la tienda, no parecía haber ningún otro problema a la vista, así que nos dirigimos hacia el bosque, respondiendo sinceramente a aquella pregunta, aunque son poder evitar bajar la mirada después. Pese a todo, aún siento como si hiciera algo "mal" al sonreírle de esa manera, pero no podía evitarlo, más aún tras hacerme ese cumplido que acentuó más el tono en mis mejillas, sin ser capaz de contestarle salvo con esa mirada tímida pero dulce.
Nos sentamos a comer en un pequeño claro, aunque ante su respuesta reí un poco, negando divertida.

- ¿No eras tú el que insistía en que dejara de comportarme como una señorita? ¿O acaso te acobardas ante una pelea de bolas de nieve?

Bromeé un poco con él, sentándome a su lado, y mientras hablábamos, se nos fue pasando el tiempo de forma bastante amena, incluso cuando le ofrecí ir de acampada alguna vez y él ya estaba haciendo planes, sin poder evitar acordarme de aquella noche. Sabía que estábamos jugando con fuego, pero ¿por qué entonces era incapaz de decirle que no?...

- Deberíamos buscar una fecha no muy tardía, para evitar la nieve. No sería recomendable cuando empecemos a tener bajo cero por las noches.

Aunque no sé por qué pensé en algo así cuando habló de las técnicas de supervivencia, y enrojecí de golpe. Kilian es todo un caballero, sin duda no lo diría por algo así... ¿En qué demonios estaba pensando?
Simplemente retomé esa sonrisa tranquila y hasta me hizo reír un poco al final, esta vez tomándomelo de un modo más inocente y encogiéndome de hombros con cierto misterio.

- Quien sabe... Puede que seas tú el que acabe agotado. Aún tengo mucha resistencia.

Ni siquiera me di cuenta de que nadie pudiera malinterpretarlo de ninguna forma, y apenas tomé sus manos y me ayudó a levantarme, dimos un largo paseo durante el resto de la tarde.
Como me prometió, intentó no tomar caminos demasiado empinados, y cuando no quedaba otra, me ofrecía sus manos para tirar de mí suavemente y ayudarme.
Sin duda fue una tarde realmente mágica, y casi me dio pena cuando empezó a anochecer. Al menos aún nos quedaba la cena...
Regresamos a la taberna del pueblo, y tras toda esa tarde juntos, realmente por unas horas me había olvidado de todo. De Leith, del compromiso, de aquel anillo en mi dedo... Solo estábamos Kilian y yo, sentándonos en una de las mesas y dejándole, como acordamos, pedir a él la cena.
Aunque cuando dijo aquello, haciéndome reír divertida, y pidió su cerveza, acepté el reto.

- ¿Crees que no aguantaré una cerveza? Otra para mí.

Dije al camarero con una sonrisa confiada y sonreí algo más dulce hacia Kilian. Después de todo, alguna que otra "copa" no me matará, y hace tiempo que no tomo otra cosa que algo de vino o champagne en las fiestas o cenas elegantes.
De hecho me gustaba la idea de simplemente una buena hamburguesa con patatas, tal y como él había pedido.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Lun Oct 29, 2018 1:21 am

Umm… qué misteriosa, ahora solo tengo más ganas de verte bailar –comenté cuando habló con tanto misterio sobre sus clases de baile, torciendo una sonrisa y dejando que mi imaginación volase… Seguro que sería increíble poder verla, el baile podía llegar a ser algo realmente sexy y ella físicamente ya lo era… y bastante. Incluso cuando sonreía con esa timidez o cuando se sonrojaba ante mis cumplidos e indirectas. Aun así parecía que a veces dejaba esa timidez de lado y me contestaba con bromas que me hacían sonreír de verdad.

¿Me estás retando acaso…? –bromeé, aunque poniendo una expresión seria y atrevida–. Porque no me hago responsable de tus quejas si gano esa pelea de bolas de nieve… –añadí, sonriendo entonces divertido y como si la retara abiertamente. Apenas era consciente, pero cuando estábamos juntos el resto del mundo carecía de sentido y el tiempo pasaba más rápido… incluso parecíamos olvidarnos de que igual ciertas ideas o planes no serían del todo apropiado entre dos amigos, y que sería como si tentáramos a la suerte. Pero me daba igual tener que contenerme si merecía la pena, si podíamos pasar más ratos despreocupados como aquel y si ella podía ser feliz de verdad… Incluso aquello la ayudase a darse cuenta de lo que de verdad quería en su vida.

Claro, lo ideal sería que fuese antes que se acabase el mes, sino serán noches demasiado frías, –aunque la verdad es que no me importaría darle todo el calor que necesitase…– así que podemos planearlo para cualquier otro sábado que te venga bien –sugerí con una sonrisa un tanto entusiasmada. Lo ideal sería que fuese un sábado ya que así podríamos aprovechar todo el día y pasar la noche juntos, aunque era un plan realmente peligroso y tentador. De hecho, al pensar en ello, no pude evitar soltarle una indirecta, aunque por lo que ella contestó después parecía no haberse percatado de ella… Apenas pude controlar esa sonrisa traviesa que se apareció en mis labios, así que intenté ocultarla mirando a otro lado mientras me revolvía el cabello.

Eso ya lo comprobaremos… te lo aseguro –añadí, mirándola entonces con cierto atrevimiento, aunque era realmente difícil mantenerle la mirada fingiendo que nada pasaba cuando mi mente no dejaba de imaginarse… en fin, imaginarse cosas un tanto obscenas. Era algo inevitable con una mujer tan hermosa, aunque para mí había mucho más que esa atracción física… No sé, me hacía sentir bien de verdad, como si a su lado de verdad pudiese ser feliz de verdad por primera vez en mi vida. Era como si ella pudiese sacar ese lado bueno, como si fuese toda luz… Por eso el tiempo a su lado pasaba a una velocidad vertiginosa y pronto tuvimos que regresar de aquel paseo por el bosque para ir a cenar a la taberna del pueblo. Cuando hice el pedido y le pedí que quería para beber, su respuesta me sacó una sonrisa.

Señorita Woods… Vaya, veo que va en serio, así me gusta –bromeé, aunque la verdad es que me gustaba ver que se salía de aquello a lo que estaba acostumbrada, y sentía cierto orgullo porque lo hiciese. Pronto el camarero estuvo de regreso con lo que había pedido; aquellas hamburguesas, la ración de patatas con salsa y dos jarras de cerveza. Alcé la mía para hacer un pequeño brindis antes de que comenzásemos a cenar –Por las excursiones improvisadas y las pequeñas locuras… –pronuncié entonces con una sonrisa, antes de darle un trago a aquella cerveza y comenzar a cenar.

¿Entonces ha sido buena elección? –le pregunté con curiosidad, después de darle un bocado a mi hamburguesa, ya que ella no solía comer cosas tan simples como aquella, aunque la verdad es que estaba bastante rico y todo parecía bastante casero.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Lun Oct 29, 2018 1:44 am

Al parecer, ese toque misterioso me había dado el efecto que esperaba, aunque no es que estuviera segura de si él lo consideraría una locura. Seguramente diría que no es para tanto, aunque sonreí ante su respuesta.

- Pues te avisaré cuando el profesor Staubfinger y yo anunciemos la inauguración oficial del club.

Realmente me gustaría que viniera, aunque la idea de bailar con él me resultase a la vez alentadora y peligrosa. Empiezo a pensar que estoy tentando demasiado a la suerte, pero por alguna razón era como si no fuese capaz de decepcionarle, como si necesita que mantuviera una chispa de esperanza porque, en el fondo, yo también la necesitaba.
En aquel claro que escogimos, charlamos animadamente tras la comida, aunque le miré como si me hiciera la inocente ante su reto, encogiéndome un poco de hombros.

- Es posible... Lo sabrás cuando nieve.

Con él todo parecía tan fácil, tan sencillo y desenfadado, que era imposible no dejarse contagiar con ese entusiasmo, incluso cuando me ofreció la idea de ese picnic, y parecía querer hacerlo lo antes posible. Puede que estuviéramos yendo demasiado deprisa, así que intenté excusarme un poco, no porque no me apeteciera, sino porque el final del mes estaba tal que encima.

- Quizá deberíamos dar al menos un par de fines de semana. Puede que para el próximo tengamos que abrir ese taller, ya estamos tratándolo con la directora, y si nos diera el permiso, lo tendría algo ocupado. Podemos mirarlo en las primeras semanas de noviembre, si aún no ha helado demasiado.

Y después de todo, tenía que revisar lo que debía comprar, pues seguramente necesitaría mínimo un saco de dormir y algo de ropa de montaña, que claramente no tenía.
No quería que pareciera que me echaba atrás ni mucho menos, así que mantuve esa sonrisa alegre y esperaba que el hecho de que me resultara muy precipitado, y lo planeáramos con algo más de tiempo, no le desanimara.
De hecho hasta bromeamos un poco con lo que podríamos agotarnos, y estaba segura de que me considera más delicada de lo que soy realmente, al menos a nivel de resistencia física. Seguramente él tenga más fondo que yo, desde luego, pero no es que me quede tan atrás, o eso creo.
La tarde se nos pasó prácticamente volando, y tras pasear por el bosque, regresamos al pueblo más o menos para el anochecer, volviendo a la única taberna para la cena. Está claro que no tenía mucho turismo, así que nos sentamos en la misma mesa, y pareció realmente sorprendido por mi pedido.
Aunque admito que cuando nos sirvieron todo, miré algo impresionada esas hamburguesas, sin tener muy claro dónde iba a meter todo aquello... Parecían llevar queso y una salsa acompañada de guarnición de champiñones, lo que le daba un volumen considerable.
Ante el brindis de Kilian, me centré en él por un momento y sonreí, respondiéndole, aunque cuando di el primer trago de cerveza admito que puse cara de asco por un momento, teniendo que hacer un esfuerzo al tragarla y negando con una media sonrisa un tanto avergonzada.

- Uff... no la recordaba tan amarga...

Comenté, dando otro trago, y entonces, aunque igualmente era un sabor fuerte y que aún se me hacía extraño, claramente con la costumbre se iría pasando.

- Vale, puede que sí estuviera más oxidada de lo que creía.

Admití con una leve sonrisa, dejando el botellín a un lado y mirando la hamburguesa.
Por un momento me planteé usar el cuchillo y el tenedor, desarmarla y comerla "como una señorita", pero realmente, si estábamos aquí, era porque quería hacer algo nuevo, y seguramente Kilian habrá pedido algo más sencillo para sacarme de mi costumbre habitual, así que suspiré y la cogí con ambas manos, negando divertida ante su pregunta.

- Te lo diré en cuanto decida de qué forma conseguir que me entre en la boca.

Comenté sin darme mucha cuenta de cómo sonaba algo así, hasta que me animé y mordí como pude, intentando no reírme cuando empezó a desarmárseme en las manos y algunos de los champiñones fueron al plato, repletos de salsa.
Me llevó unos segundos largos masticar y tragar, comentando después, sin poder evitar reír entonces, un tanto avergonzada.

- No sé cómo lo haces... Apenas puedo sujetarla. Es enorme.

Aun así estaba deliciosa, y al final, dentro de lo posible, empecé a ir enlazando bocado tras bocado, hasta que medio contenido acabó en el plato y fui mezclando los champiñones con algunas de las salsas y las patatas, a pequeños tragos de cerveza para pasarla.
Sin duda era la cena más "de bar" que había comido en los últimos diez años.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Lun Oct 29, 2018 2:22 am

No quería que aquel día se terminase, pero lo cierto es que todo lo bueno tiene un final… Por eso no podía dejar de pensar en posibles planes futuros, planes diferentes a aquel y que ambos podríamos disfrutar… No parecía una mujer que pusiese pegas a cosas más sencillas, a pesar de haber crecido en un ambiente refinado, y realmente se la veía entusiasmada con ideas tan simples como una acampada bajo las estrellas… Aunque puede que yo me emocionase bastante al ver su entusiasmo, así que intenté rebajarlo un poco cuando sugirió que quizás era mejor dejar aquel plan para las primeras semanas de noviembre.

Claro… cuando sea, es solo que me entusiasmo con la idea y quiero llevarla a cabo ya –bromeé, sonriendo igualmente ya que de verdad parecía convencida de hacer esa acampada, aunque quizás otros no lo considerarían apropiado dadas las circunstancias–. Y lo cierto es que tampoco me gustaría perderme ese taller por nada del mundo –añadí entonces, quedándome un tanto cautivado por su sonrisa alegre… Me gustaba verla así, tan natural y tan entusiasmada de llevar a cabo ideas que realmente le apasionaban, dejando poco a poco esa contención que la dominaba tanto al principio. De hecho me sorprendió bastante cuando, una vez regresamos al pueblo y nos sentamos en una de las mesas de la taberna para cenar, se pidió una cerveza para acompañar la cena… Aunque la cara de asco que puso cuando le dio el primer trago me hizo mirarla divertido mientras me reía un poco.

Tranquila, seguro que al final te acostumbras, al menos has dado el primer paso para beber alcohol de verdad… –comenté sin borrar aquella sonrisa mientras dejaba mi cerveza sobre la mesa. Era normal que aquel sabor le resultara fuerte al principio si estaba acostumbrada a bebidas más refinadas, en cambio yo estaba tan acostumbrado a aquel sabor que apenas me afectaba. Mientras comía mi propia hamburguesa la observé con cierta curiosidad, fijándome en cómo parecía meditar cómo atacaría a la suya y preguntándole si había acertado con aquella opción.

Ánimo, hazlo sin miedo –bromeé con una sonrisa divertida, que se ensanchó cuando ella se rió de sí misma al caérsele parte del contenido de la hamburguesa al plato–. Años y años de práctica… Es la única manera de conseguirlo, y también que me da igual pringarme –respondí divertido cuando dijo que no sabía cómo lo hacía. A pesar de que al principio le costó, al final parecía que de verdad estaba disfrutando de aquella cena tan sencilla y para nada refinada. Los dos nos manchamos los dedos de salsa y de grasa, mientras conversábamos animadamente y bebíamos cerveza para acompañar la cena, aunque solo me tomé dos ya que después tendría que conducir de vuelta a la Universidad y, aunque me gustaba la cerveza, tampoco era un insensato.

Me has sorprendido… pensé que te comerías la hamburguesa con tenedor y cuchillo como toda una señorita refinada –bromeé, picándola un poco, cuando le di el último bocado a la mía, relamiéndome la salsa de los dedos con total confianza–. ¿Entonces te ha gustado esta cena más sencilla? –le pregunté después, dándole el último trago a la segunda y última cerveza que había pedido–, ¿quieres tomar algo más? –añadí. Estaba seguro de que aquella cena la habría dejado llena, pero si todavía no quería regresar podríamos tomarnos algo y charlar un poco antes de irnos… La verdad es que no quería que el día se acabase, aunque comenzaba a hacerse algo tarde.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Lun Oct 29, 2018 2:37 am

Quizá no debería alegrarme tanto por su entusiasmo, pero lo cierto es que era difícil no dejarse contagiar... aunque me guardé la pregunta de si lo hacía por la naturaleza, por las estrellas, o por mí... No creía estar preparada si resultaba escoger la respuesta número tres, y aún no terminaba de ser capaz de mirarle sin recordar aquel beso... Me preguntaba si él también lo haría, y era una muy mala pregunta...
Así que intenté simplemente olvidarme de todo y centrarme en aquel paseo, hasta el punto en que conseguí realmente hacerlo, al menos por unas horas, regresando al pueblo al anochecer para cenar.
De hecho hasta me animé a pedir una cerveza como la suya, aunque no las recordaba tan amargas, mirándole un tanto avergonzada, pero terminando por reírme yo también.

- Oye, no es la primera cerveza que tomo en mi vida... Solo la primera desde hace al menos diez años.

Comenté con una media sonrisa algo más tímida, intentando ver si me acostumbraba con otro trago... Al menos sabía "menos mal".
Aunque me gustó la idea de unas sencillas hamburguesas, lo cierto es que tuve ciertas dificultades a la hora de escoger el modo de comerla, ya que era enorme, pero terminé por asumir que acabaría con las manos llenas de salsa, y ante su respuesta, dejando claro que era algo que a él no le importaba, sonreí divertida.

- Me temo que en esa respuesta coincidimos todas las mujeres del mundo...

Hasta ahora no había conocido a ninguna mujer que prefiriera no mancharse por cómodo que fuera hacerlo con comidas así, sobre todo en una cita... aunque al pensar en esto como una cita, automáticamente me sonrojé un poco y bajé la mirada, como si me regañara mentalmente por aquella ocurrencia...
Al menos había servilletas suficientes en la mesa, y aunque, al contrario que Kilian, con una cerveza tuve suficiente, endulzando un poco más el resto de la cena con un refresco, al final, cuando me propuso tomar algo más, esbocé una media sonrisa un tanto misteriosa.
Supongo que no le haría mal a nadie... y no sé, iba todo tan bien y me había sentido tan feliz aquel día, que ante ese leve bofetón de realidad, quería distraerme, así que, ¿por qué no?
Apenas se acercó el camarero, saqué la cartera y unos billetes, aproximados, comentando decidida.

- Una botella de tequila, dos vasos de chupito y unas rodajas cortadas de limón.

Entonces miré a Kilian, como si lo sopesara, y pregunté con una media sonrisa algo más insegura, pero esperando que apoyase lo que para mí era la definición de "pequeña locura".

- ¿Te parece bien?

Realmente esperaba no haberme pasado... Soy algo novata en esto, pero de verdad quería hacer algo diferente, y solo solía atreverme cuando él me animaba a hacerlo.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Lun Oct 29, 2018 3:06 am

Puede que el día hubiese sido realmente fantástico… y no quería que aquella cena fuese diferente. Quería animarla a que se divirtiese y se olvidase de todo por un rato, aunque no me hizo falta animarla para que se pidiese aquella cerveza, algo que me sorprendió ya que hasta ahora no la había visto tomarse una nunca. De primeras la cara que puso cuando le dio un primer trago me hizo reír divertida, y ella también se unió a esas risas, soltando aquel comentario con cierta timidez.

¿10 años? Bueno, entonces podría decirse que estás… solo un poquito desentrenada –bromeé divertido, aunque parecía convencida a acostumbrarse ya que se animó a darle a otro trago–. Después te acostumbrarás y te sabrá mejor –añadí, dándole yo también otro trago más a la mía y empezando entonces a comerme mi hamburguesa. Mientras lo hacía no pude evitar observarla con cierta curiosidad ya que, al principio, parecía tener algún que otro problema… pero al final comía con completa naturalidad, importándole tan poco como a mí el mancharse las manos en el proceso.

Comer algo con las manos y pringarse de salsa y grasa es uno de los pequeños placeres de la vida… –comenté con una sonrisa cuando dijo que todas las mujeres del mundo coincidían en esa respuesta, y la verdad es que parecía haber disfrutado de esa cena más sencilla, que me imaginaba que no tenía nada que ver con aquellas a las que ella estaba acostumbrada al vivir durante tanto tiempo en un entorno pijo y refinado. De hecho parecía contenta en este ambiente, en una simple taberna de un pueblo alejado del resto del mundo, con un tipo de lo más sencillo y natural… Aunque por unos momentos pareció un poco más apagada, y me imaginaba que estaría pensando en “el tema”, así que le propuse tomar algo más si quería; yo no quería terminar aquel día tan pronto, y ella parecía necesitar distraerse un poco más. Lo que no me esperaba era que le fuese a pedir al camarero una botella de tequila cuando se acercó a nuestra mesa, y la miré un tanto sorprendido, notando entonces que dudaba un poco.

Por supuesto, después de todo es sábado y no tenemos toque de queda… –bromeé, respondiendo convencido y con seguridad para que ella no se echase atrás. Lo cierto es que a lo largo de aquel día ya me había sorprendido en varias ocasiones, y realmente me gustaba ver como se tomaba algún que otro riesgo, aunque fuesen cosas como pedirse una cerveza o una botella de tequila para los dos; estaba seguro de que la Taliah que había conocido no habría hecho aquello y eso era un gran avance.

Si sigues así vas a acabar siendo la “chica mala” de los dos, ¿qué será de mi reputación? –la miré con una sonrisa pícara, abriendo la botella de tequila cuando nos la trajo el camarero y sirviéndonos a los dos una primera ronda de chupitos. Alcé el mío de la mesa para brindar con ella, mirándola a los ojos de forma atrevida–. Tienes que beberlo todo de un trago o no cuenta… A ver quién lo termina antes –la reté, como si aquello fuese un juego o algo así, por el simple hecho de divertirnos como si volviéramos a ser unos adolescentes…

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Lun Oct 29, 2018 3:29 am

Lo cierto es que no me creía que estuviera tan oxidada en esto, pero supongo que es normal. No iba a un bar desde que acabé el instituto, ya que, apenas empecé la universidad, inicié mi relación con Leith, y todas esas cosas quedaron automáticamente prohibidas, por su reputación y la de su padre.
Pero supongo que a todo puedes volver a acostumbrarte, aunque ante su respuesta bromeé un poco, con una media sonrisa.

- Claro... cuando empiezas a estar borracho y deja de importarte cómo sabe.

Aunque realmente no creía haber llegado nunca a ese punto, ya que siempre fui bastante responsable. De hecho ni me acordaba ya de si había pillado alguna vez algo medianamente parecido a una "medio borrachera", porque hacía ya demasiado de esa época.
Y parece que también me había olvidado de cómo se come una hamburguesa, o al menos una tan grande, porque era realmente enorme al estar montada con esos champiñones.
Al final no pude evitar destrozarla un poco, negando divertida ante lo campechano que se mostraba Kilian con todo aquello.

- Mientras solo sean los dedos... Aunque algo me dice que aquí no servirán agua con limón en un cuenco para limpiarlos.

Comenté sobre esa práctica tan habitual en las cenas más lujosas, pero lo cierto es que, incluso ahora, no le veía comparación... No recordaba haberme divertido tanto en años.
De hecho incluso me planteé la idea de compartir con él un batido o algo así al final, hasta que la idea de que aquello pareciera una cita me devolvió por momentos a la realidad, y a ese anillo que aún llevaba...
Así que, dado que no quería estropear aquella noche, con lo bien que había ido el día, por una vez hice lo que para mí sin duda era una locura.
Pedí una botella de tequila. Nunca había hecho algo así, pero en este momento, cualquier cosa era mejor que sentirme culpable, porque no quería empañar un día tan maravilloso con algo así...
Aunque admito que apenas lo hice me sentí un poco insegura, casi como un acto reflejo, aunque sonreí más alegre y confiada en cuanto Kilian me aseguró que estaba de acuerdo, riendo un poco con eso del toque de queda.

- Creo que eso solo es para los alumnos menores de edad... Nosotros mientras sigamos el reglamento de conducta y lleguemos a clase a nuestras horas no recuerdo que tengamos horario de vuelta.

Aunque me hice un poco la ofendida cuando dijo que acabaría siendo yo la "chica mala", si seguía haciendo cosas así.

- ¡Eh! Fuiste tú el que me dijo que debería hacer una locura de vez en cuando... Creo que sigues estando bastante por encima.

Negué divertida, sobre todo cuando alzó su vaso tras llenar ambos, haciendo amago de explicarme como iba esto.
No sé qué me impulsó... Supongo que una parte de mí quería impresionarle, y ni siquiera lo pensé.

- Quizá deberías aprender antes de intentar enseñar...

Le dije un poco a modo de broma, apartando su vaso y tomando su mano para llevar el hueco entre su índice y el pulgar a mis labios, presionándolos y humedeciendo la zona. Entonces cogí el salero sobre la mesa y le eché un poco de sal, devolviéndole después del chupito con una media sonrisa algo tímida, aunque sin poder evitar mirarle un poco más directa.

- ¿Qué? También veo películas de vez en cuando...

Entonces hice lo mismo en mi propia mano antes de coger el mío y una de las rodajas de limón con la mano libre.

- ¿Algún otro brindis que quieras proponer?

Le pregunté, aunque dispuesta a simplemente tomármelo sin más, si no planteaba nada en particular.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Lun Oct 29, 2018 4:26 am

Vale… Creo que ya lo vas pillando –le dije con una sonrisa cuando dijo que la forma de acostumbrarse al sabor de la cerveza era estar tan borracho que no te importase aquel detalle. Realmente me gustaba verle aquel lado más divertido y rebelde, imaginando que lo había dejado de lado al tener aquella vida tan “estructurada” durante tiempo. Lo que quería lograr era sacarla de esa rutina tan aburrida, que a mi lado no temiese ser quien era de verdad y tampoco pasar un buen rato con cosas tan sencillas como aquella cena–. No, me temo que aquí solo tienen las tradicionales servilletas de papel, aunque siempre podrías preguntarle al camarero… Seguro que le harías pasar un mal trago –bromeé divertido cuando hizo referencia a aquella costumbre tan refinada, recordando la cara que había puesto el pobre muchacho en el desayuno ante el pedido de Taliah.

Mientras terminábamos de cenar parecía que los dos nos habíamos olvidado de la realidad… De aquel impedimento que llevaba en su mano; aquel maldito anillo. Una parte de mí se negaba a verlo, pero lo cierto es que seguía estando ahí. ¿Sería posible que ella, quizás con algo más de tiempo, aceptase que aquel compromiso no la hacía feliz? Por el momento estaba claro que no tomaría una decisión así, pero yo estaba dispuesto a ser su amigo y a esperar si es que había esperanzas, por duro que fuese querer besarla y no poder hacerlo… y tampoco poder decirle que la amaba. Aunque en aquel instante solo podía pensar en lo cómodo que estaba con ella, y en lo cómoda que ella parecía estar también… Tanto que me sorprendió pidiendo aquella botella de tequila al camarero y, cuando pareció dudar un poco de aquella idea, yo la animé a seguir adelante para que no se echase atrás.

Menos mal que es sábado y todavía tendremos el domingo para recuperarnos de la resaca e ir a clase el lunes como gente decente… –bromeé, aunque si seguíamos por aquel camino ese era el desenlace más posible–. Y veo que te lo tomaste muy en serio, si sigues así tarde o temprano terminarás superando al maestro, aunque no negaré que eso es algo difícil –añadí con una sonrisa divertida ante su actuación de ofendida cuando le dije que a este paso ella terminaría siendo la “chica mala” de los dos. Lo cierto es que yo tenía cosas mucho peores en mi historial, pero seguía siendo sorprendente que ella tomase decisiones así… Parecía que estaba dejándose llevar, justo como le había aconsejado.

De hecho volvió a sorprenderme cuando se hizo la entendida en el tema y me cogió la mano cuando alcé el vaso de chupito, dejándolo sobre la mesa un momento. Noté que se me aceleraba el pulso cuando llevó mi mano a sus labios y los presionó contra mi piel para humedecerla un poco… Me quedé sin palabras, simplemente mirándola fijamente, y deseando caer en aquella maldita tentación…

No dejas de sorprenderme, Taliah –murmuré, mirándola a los ojos con una sonrisa un tanto pícara y traviesa–. No veas lo que me gusta tu lado rebelde, sabía que lo tenías ahí dentro desde el principio… Así que, esta vez brindo por tu lado rebelde –añadí, torciendo una sonrisa antes de lamer la sal que había dejado entre mi dedo pulgar e índice, bebiendo después aquel chupito de tequila mientras ella hacía lo mismo y dejando el vaso de golpe en la mesa cuando lo tomé de un trago. Noté como el alcohol ardía en mi garganta y después cogí una de las rodajas de limón y me la llevé a la boca.

Revitalizante, ¿verdad? –bromeé, volviendo a servirnos otros dos chupitos de tequila, pero esperando un poco para que no fuesen tan seguidos. Quizás no fuese apropiado… pero me moría de ganas de hacerlo desde que ella lo había hecho conmigo, así que tomé su mano–. ¿Puedo…? –le pregunté, llevándome su mano a sus labios y depositando un beso entre su dedo pulgar e índice, sin desviar mi mirada, un tanto intensa, de la suya… Me tuve que armar de toda mi fuerza de contención para dejarlo ahí, suspirando un poco y soltando entonces su mano con delicadeza–. Si vamos a hacer esto bien, ahora te toca a ti hacer el brindis… –le propuse, con cierta curiosidad por saber por qué cosa en concreto brindaría ella.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Lun Oct 29, 2018 7:45 am

Había sido un día agotador, pero realmente divertido, y llegó un momento en que incluso logré olvidarme de todo y simplemente me sentía bien con Kilian... De hecho más que bien... No recordaba haber sentido nunca algo así, como si solo con mirarle algo me hiciera sentirme feliz, sin más... Solo porque estaba cerca de mí.
Incluso me animé a pedir una cerveza como él en la taberna, ya que hacía juego con nuestra cena, y sin duda esa hamburguesa estaba deliciosa, aunque negué divertida con esa respuesta, sabiendo que en el fondo bromeaba. No creo que la tomase si no le gustara.
Incluso reí de nuevo cuando, ante mi broma, me ofreció incomodar de nuevo al pobre camarero.

- Creo que ya he agobiado al pobre chico lo suficiente por hoy... Además, seguramente acabaría trayéndome una limonada o algo así.

No parecía el típico sitio que sirviera comida demasiado recatada que digamos, y ese tipo de cosas solían usarse para los grandes mariscos.
Realmente durante la cena seguía sintiendo esa cercanía con él que me hacía reír y sentirme más libre, pero ante el fugaz pensamiento de que aquello parecía realmente una cita, me volví a sentir culpable... Pero igual que no era justo para Leith... de algún modo empezaba a pensar que tampoco lo era para Kilian, y no quería estropear un día tan mágico con algo como la culpabilidad...
Así que, apenas me ofreció algo más, dejé de lado la idea del dulce y pedí una botella de tequila, suspirando más tranquila al ver que estaba de acuerdo.
Aun así negué divertida con esa respuesta, y por un momento le miré con una leve sonrisa, como si me sorprendiera.

- Y yo que creía que tenías aguante... ¿Crees que no podrás salir de la cama en un día por unos chupitos de tequila?

Bromeé un poco con él. De mí lo entendería, pero él parecía tan fuerte y acostumbrado a cualquier cosa, que me lo creería si me dijera que podía beberse la botella él solo y seguir en perfecto estado.
De hecho simplemente sonreí negando con cierta timidez cuando me dijo que quizá podría superarle, algo que dudaba enormemente...
Aunque quizá yo misma me sorprendiera a veces de cómo él me hacía dejarme llevar...
Cuando intentó "enseñarme" a beber, ni lo pensé, y quizá me precipité demasiado al coger su mano para presionar mis labios en ella y humedecerla antes de echar un poco de sal.
Apenas lo hice, le miré con cierta timidez, y ese leve sonrojo aumentó por su forma de devolverme la mirada y asegurar que le había sorprendido.
Por un momento apreté un poco los labios, y estuve por disculparme... pero cuando aseguró que le había gustado y propuso ese brindis, suspiré con una leve sonrisa y lo acepté, tomando la sal de mi mano, dando un trago y chupando después el limón.
Desde luego me había ayudado en cierto modo con esa culpa y lo confusa que me sentía cerca de Kilian, porque al momento tuve que parpadear un par de veces, sintiendo que me subía demasiado rápido.

- Vale... Creo que ya estoy borracha.

Bromeé un poco, aunque en cierto modo sí que me había pegado un poco, incluso como para sonreírle algo más directa y asentir con cierta timidez, pero a la par una sonrisa quizá un poco más seductora y cálida, tendiéndole la mano y dejando que hiciera el mismo gesto con sus labios.
Estoy segura de que pudo notar cómo mi cuerpo se estremeció, apretando por un momento su mano al recordar esos labios sobre los míos, aquel beso que era incapaz de olvidar...
De hecho tardé unos segundos en reaccionar cuando me soltó, pero cogí al final el vaso y suspiré, pensando por un momento... Al final dije lo que sentía, al menos en parte, fijando mi mirada en la suya por un momento.

- Por esta noche... Sea cual sea el futuro.

No quería pensar en eso ahora, solo en este momento, así que choqué suavemente mi vaso con el suyo y me lo bebí de un trago igual que él, suspirando mientras el calor de la bebida se entremezclaba con lo que sentía cada vez que nuestras miradas se cruzaban, manteniendo ese toque rojizo en mis mejillas.
No me percaté de que, ya que no había mucho movimiento, el camarero encendió la radio mientras limpiaba la barra, y aunque no es que prestase mucha atención, no me imaginaba que para Kilian pudiera ser casi como una señal...

Música de fondo:

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Lun Oct 29, 2018 11:30 pm

Taliah conseguía sorprenderme día tras día… La verdad es que se le notaba que estaba sacando aquel lado atrevido, aquel que había percibido desde un primer momento en esa mirada de ojos verdes. Podría engañar a los demás, o incluso a sí misma, pero no a mí… Era extraño, pero me sentía como si la conociese de otra vida o algo así, y era como si pudiese leer quién era de verdad en esa misma mirada. ¿Sentiría ella algo parecido? Porque estaba claro que había visto algo bueno en mí, aunque ni yo mismo creyese del todo que tuviese un lado bueno, sino más bien un exceso de cosas malas. Aun así, sentía que con ella podía ser mejor persona, ya que me sacaba un lado dulce y más romántico que nunca antes había mostrado con ninguna chica… Siempre era el de los líos de una noche, y el de no mandar mensajes o responder llamadas al día siguiente. Pero con ella era todo lo contrario; todo el tiempo que pudiésemos pasar juntos me parecía escaso… Menuda locura. Y justo una locura era lo que estábamos haciendo al pedir aquella botella de tequila, una locura que yo había hecho varias veces, pero estaba seguro de que Taliah no. Así que no pude más que reírme con su broma, negando con la cabeza.

Y lo tengo, ¿quieres ponerme a prueba acaso? No te lo recomendaría –bromeé, alzando una ceja en un gesto atrevido–. Podría beberme esta botella entera y ni siquiera daría un paso en falso –añadí con una sonrisa divertida, haciéndome un poco el gallito, aunque una botella entera era demasiado incluso para alguien como yo que estaba más que acostumbrado a aguantar el alcohol como un campeón–. Es más, te daré un consejo de experto para evitar la resaca: un vaso de agua y un ibuprofeno antes de irte a la cama y mañana estarás como una rosa –añadí en el mismo tono divertido, ya que al fin y al cabo ahora estábamos de broma, simplemente pasándolo bien… aunque quizás aquel camino fuese un tanto peligroso y tentador…

De hecho apenas pude contenerme cuando cogió mi mano para humedecerla con sus labios antes de echarle un poco de sal, notando como mi corazón latía a mil por hora dentro de mi pecho. Era demasiado sexy y tentadora… incluso aunque luego sonriese con esa timidez, como si se acabase de dar cuenta de lo que acababa de hacer, por lo que intenté envalentonarla un poco con aquel brindis. Realmente me gustaba ese lado rebelde, literalmente me ponía a cien, y en momentos así me resultaba más difícil que nunca verla simplemente como una “amiga”. ¿Era normal entre dos amigos querer quitarse la ropa? Já, seguro que no…

Pues solo acabamos de empezar… –sonreí divertido cuando bromeó diciendo que creía que estaba borracha. Seguramente sí que le habría subido un poco sino estaba acostumbrada a beber, aunque lo más probable es que sí que acabase con el punto si seguíamos por aquel camino. De hecho pude notar ese mayor atrevimiento en su mirada cuando le pedí la mano para humedecérsela con mis labios, como antes había hecho ella, y echándole después un poco de sal, proponiéndole entonces que hiciera ella el brindis esta vez.

Por esta noche –repetí el brindis con una sonrisa, antes de que chocásemos nuestros vasos y ambos nos bebiésemos de nuevo el contenido de un trago. Justo entonces el camarero puso la radio… una canción que conocía y cuya letra ahora me parecía de lo más apropiada ya que realmente sentía que un beso no había bastado… y me moría de ganas por tener uno más. Aunque intenté distraerme de aquellos pensamientos mientras la observaba con una sonrisa.

¿Cómo lo llevas? Vamos a comprobarlo… ¿cuántos dedos ves en mi mano? –bromeé un poco, colocando mi mano con todos los dedos extendidos delante de ella, sonriendo divertido aunque mirándola después con más dulzura–. ¿Sabes? Hacía mucho que no me bebía una botella de tequila… acompañado, no desde que volví del ejército. Había olvidado lo divertido que podía llegar a ser… ¿Tú habías hecho algo así alguna vez? –le pregunté con curiosidad, ya que quizás en la adolescencia sí que había hecho algo así, ya que tenía claro que después no lo haría nunca por ser algo “inapropiado”. En cambio yo me había bebido tantas botellas de alcohol, con o sin compañía, que había perdido la cuenta hacía mucho. Mientras conversábamos volví a llenar los vasos de chupito una vez más, listo para una tercera ronda cuando ella estuviese preparada.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Taliah Woods el Lun Oct 29, 2018 11:47 pm

Quizá no estaba midiendo mis actos al pedir esa botella de tequila, pero lo cierto es que lo necesitaba. No solo porque quería aceptar aquella propuesta de Kilian, y hacer una locura por una vez, sino porque pensar en Leith hizo que la culpa volviera, y no quería que estropeara este día... Hoy quería que fuera para Kilian, porque pase lo que pase, si mi futuro está con Leith, sé que, pese a todo, nunca podré olvidarle, como no parecía ser capaz de olvidar aquel beso, por mucho que lo intentara.
Así que me arriesgaría, y como no, me hizo recuperar la sonrisa con sus ocurrencias, negando divertida.

- Bueno, al menos colaboraré con dos o tres copas antes de dejártela... o eso espero.

Aunque al darme aquel truco, esbocé una media sonrisa y respondí lo que pensaba.

- Lo cierto es que ni siquiera sé si la tendría, así que, aunque agradezco el consejo, prefiero esperar. Si no lo necesito, no me gusta abusar de las medicinas químicas. Prefiero los calmantes naturales, salvo que no tenga elección.

Después de todo, salvo en esa época de insomnio tras nuestro beso, que Miranda me dio una pastilla para dormir, solía prepararme alguna infusión, pero intento evitar los medicamentos.
Parecía que se me había ido de las manos ese atrevimiento por cómo me miró ante aquel gesto, al humedecer su mano con mis labios, y ante su brindis me sonrojé un poco, aunque definitivamente pegaba más de lo que esperaba.

- La verdad, no lo imaginaba tan fuerte... Aunque no está malo. Diría que me sabe mejor que la cerveza.

Admití, y acepté un segundo, aunque esta vez dijo que fuera yo quien brindase, y eso hice, pero ante su pregunta intenté mantenerme seria y respondí con evidente sarcasmo.

- Veinticinco...

Entonces negué divertida con una pequeña sonrisa.

- Vamos, Kilian, no voy a emborracharme con un par de copas.

Pero lo que sí se me notaba era algo más directa, como si poco a poco el alcohol fuera apagando los distintos filtros, como la culpa, o la indecisión, o esa vocecita lúcida que me recordaba que estoy prometida, y que esto, que prácticamente parecía una cita con otro hombre, no estaba bien... Era como si la estuviera ahogando con el tequila.
Entonces sonreí algo más dulce, tras seguir una tercera ronda, pero antes le respondí con una media sonrisa sincera.

- La verdad es que no... Solo lo había visto en algunas películas. Apenas tomaba alguna que otra cerveza de adolescente en alguna de las pocas fiestas a las que fui, pero después... En fin, me adapté a otro tipo de vida.

No quería mencionar a Leith ahora, ni decirle que se acabaron las fiestas y la bebida barata en cuanto empecé a salir con él tras empezar la universidad, así que solo me bebí con él ese tercero, tras chocar suavemente los vasos, y entonces suspiré, parpadeando un par de veces, antes de volver a mirarle y preguntarle un poco más seria, como si tanteara el terreno para no decir algo demasiado inapropiado, o que pudiera hacerle daño.

- Oye, Kilian... Cuando bebes así... y dices que lo haces solo... ¿Es porque realmente te gusta o... hay algo que quieras olvidar?

No tenía por qué contármelo, desde luego, pero por lo poco que sabía de esto, cuando la gente lo hace por diversión, suele ser acompañado, y si no, suele ser por ahogar alguna pena o mal recuerdo, y realmente empieza a importarme como para preocuparme por lo que pueda sentir.

_________________



"Elva melme oi telmaruva nu silma elena"
:
"Nuestro amor siempre perdurará bajo la luz de las estrellas"
avatar
Sobre mí
Mensajes : 239
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesora de Astronomía

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Kilian Rockwell el Mar Oct 30, 2018 12:57 am

Parece que Taliah iba en serio con aquello de hacer alguna que otra locura, de hecho no había dejado de sorprenderme desde que había pedido aquella botella de tequila y después hiciese aquel gesto tan “inocente”, y atrevido al mismo tiempo dado nuestro historial… Sonreí cuando, después de terminar la primera ronda, dijo que el tequila al menos sabía mejor que la cerveza.

Sí, son sabores completamente diferentes… El tequila es más dulce, y la verdad es que a ti te pega más lo dulce que lo amargo –comenté, guiñándole un ojo y sonriendo de una forma más directa, yendo entonces a por una segunda ronda y gastándole aquella pequeña broma cuando dejamos los vasos vacíos sobre la mesa–. ¿Veinticinco? Vaya, vas peor de lo que me imaginaba… –volví a bromear, sonriendo cuando dijo que no se emborracharía por un par de chupitos–. Lo sé, se me olvidaba que eras una mujer con mucha resistencia –le respondí, con una sonrisa sugerente.

No creía que fuese a emborracharse si compartíamos aquella botella, como mucho llegaría a aquel punto en el que te sientes más atrevido, alocado y todo parece más de color de rosa. De hecho notaba que me miraba de una forma más atrevida y directa, y eso no hacía más que aumentar esas ganas que le tenía desde que la vi por primera vez… Aunque, como yo estaba completamente sobrio, sabía que tenía que mantener el control y tampoco iba a pasarme bebiendo si después tenía que conducir de vuelta a la universidad.

Entonces… ¿es tu primera vez? Bueno, espero que al menos merezca la pena y te diviertas, seguro que después te apetecerá volver a repetirlo… Una vez empiezas a andar por el mal camino, no puedes volver a atrás –bromeé un poco, intentando conseguir que no pensase en su vida pasada ni tampoco en su prometido; esta noche era para que se divirtiera y se olvidara de todos los problemas. Así que volvimos a chocar nuestros vasos y bebimos aquella tercera ronda, sonriendo un poco cuando vi que parpadeaba varias veces, aunque la miré con curiosidad cuando pareció ponerse seria de pronto. Se notaba que había hecho aquella pregunta con cuidado y, aunque de primeras suspiré un poco, no tenía por qué no responder… De hecho sentía la confianza suficiente como para contarle algo tan personal, algo que realmente no había hablado con nadie nunca.

Digamos que es algo así como una… costumbre –comencé a explicarme mientras movía con mis dedos aquel vaso de cristal, ahora vacío–. A veces tengo problemas para dormir y pesadillas, y beber un poco me ayuda a evitarlo. Por eso bebo solo, aunque tampoco me costaría dejarlo… si las pesadillas desapareciesen –le dije sin entrar en más detalles, aunque lo cierto es que le había contado algo muy personal y aquello de abrirme así con alguien era totalmente nuevo para mí. Y tampoco quería estropear aquel ambiente de fiesta hablando de mis problemas, así que volví a llenar los vasos por cuarta vez, y volví a mirarla con una sonrisa en mis labios.

En fin, no vayamos a amargarnos ahora... ¿crees que podrás con una cuarta ronda o empiezas a cansarte? –le pregunté, casi como si la picase un poco para que demostrase que podía beber al menos un chupito más. La verdad es que el contenido de la botella había bajado bastante, aunque habíamos ido a un buen ritmo, y el rubor de sus mejillas era cada vez más intenso. En mi caso podría permitirme uno más, aunque debería ir pensando en parar ya que, después de todo, era yo el que llevaría la moto después.

_________________

avatar
Sobre mí
Mensajes : 149
Localización : Alemania
Para más información
Ver perfil de usuario
Profesor de Geología

Volver arriba Ir abajo

Re: Un paseo por Grimmsburg {Kilian Rockwell}

Mensaje por Contenido patrocinado

Sobre mí
Para más información
Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.